Un chip que genera energía del vacío cuántico recibe financiación de la Fuerza Espacial de EE. UU.

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 15:15
Prototipo del microchip MicroSparc. Foto: Casimir Prototipo del microchip MicroSparc. Foto: Casimir. Fuente: Foto: Casimir

La Fuerza Espacial de Estados Unidos acaba de apostar por una tecnología que suena a ciencia ficción: un chip capaz de generar electricidad extrayendo energía del vacío cuántico. La startup texana Casimir ha recibido un contrato de la SpaceWERX STTR Phase I Award —el programa de apoyo a pequeñas empresas del Departamento de la Fuerza Aérea— para validar la viabilidad técnica de su microchip MicroSparc. Si funciona como promete, podría eliminar la dependencia de baterías en sensores remotos, dispositivos wearables y sistemas de bajo consumo.

El chip

El MicroSparc mide apenas 5 × 5 mm y, según Casimir, produce 1,5 V a 25 microamperios de forma continua, unos 40 microwatios en total. La empresa lo compara con una pila recargable pequeña, con la diferencia de que no se degrada ni necesita sustitución. El principio físico detrás de todo esto es el efecto Casimir, un fenómeno cuántico demostrado experimentalmente en 1997 por Steven Lamoreaux: entre dos superficies conductoras separadas por nanómetros surge una fuerza de atracción por las fluctuaciones cuánticas del vacío. Casimir dice haber diseñado una arquitectura de nanosoportes y tunelización cuántica que convierte esa fuerza en una corriente eléctrica continua, cerrando el ciclo con millones de nanocavidades en un único chip.

Prototipo del microchip MicroSparc. Foto: Casimir
Prototipo del microchip MicroSparc. Foto: Casimir

El escepticismo

El contrato SpaceWERX —que suele financiar entre 75 000 y 180 000 dólares durante un período de 3 a 12 meses— servirá precisamente para poner a prueba estas afirmaciones en condiciones militares reales. Y esa prueba es necesaria: hasta ahora no existe ninguna validación independiente publicada en revistas revisadas por pares que confirme que el MicroSparc genera una ganancia neta de energía de forma sostenida. Varios físicos han declinado hacer comentarios públicos, según The Debrief, y el historial del cofundador Harold G. White —exdirector del laboratorio NASA EagleWorks, conocido por sus experimentos con propulsión exótica como el motor EM Drive— atrae tanto credibilidad institucional como comparaciones con la física más heterodoxa.

En mayo de 2026, Casimir cerró una ronda semilla de 12 millones de dólares con el objetivo de llegar al mercado comercial en 2028, apuntando a sensores de presión de neumáticos, wearables y electrónica de ultra bajo consumo —un segmento valorado en más de 10 000 millones de dólares a nivel global.

¿Y en España?

De momento, Casimir no ha anunciado ningún acuerdo con distribuidores europeos ni españoles. Ni PcComponentes, ni MediaMarkt ni El Corte Inglés tienen relación conocida con la empresa. La normativa europea de baterías tampoco contempla específicamente tecnologías de este tipo, por lo que el marco regulatorio permanece difuso. La hoja de ruta hacia 2028 incluye también vehículos eléctricos y sistemas residenciales, pero todo depende de que el contrato militar confirme primero lo que hoy sigue siendo una promesa sin verificación externa.