Xbox ofrece a Hollywood un paquete de franquicias por 300 millones: Halo, WoW, Elder Scrolls, Diablo y más
Xbox atraviesa uno de sus momentos más complicados: 3.200 despidos en julio de 2026, una caída de ingresos del 10% en el segundo trimestre y una nueva directora ejecutiva, Asha Sharma, empeñada en reinventar el negocio. Su apuesta más audaz hasta ahora es ofrecer a Hollywood un megapaquete de franquicias valorado en más de 300 millones de dólares, según adelantó Puck News.
El paquete
En lugar de negociar cada propiedad intelectual por separado, Xbox quiere cerrar un único acuerdo que agrupe más de doce franquicias bajo un solo comprador. En la lista figuran Halo, World of Warcraft, The Elder Scrolls y Diablo, entre otras IP sin confirmar. Los estudios con los que se están manteniendo conversaciones son Netflix, Paramount y Universal. Al menos uno de ellos ya ha abandonado las negociaciones, presuntamente por el precio mínimo exigido.
Los 300 millones de dólares como suelo de la operación sorprenden a algunos analistas del sector, que consideran la cifra modesta para un catálogo de esta envergadura. La estructura de acuerdo en bloque, sin embargo, no deja margen para negociar IP a IP, lo que complica el interés de estudios que solo querrían determinadas licencias.
La estrategia detrás del movimiento
Sharma asumió el mando de Xbox en febrero de 2026 con un plan explícito: convertir las franquicias del estudio en fuentes de ingresos más allá del videojuego. Según un memorando interno al que tuvo acceso CNBC (Memo Asha Sharma), la meta es superar los márgenes operativos de Sony y Nintendo antes de 2030, y las adaptaciones a cine y televisión son una pieza central de ese plan.
Los precedentes recientes avalan la idea. La serie Fallout de Amazon Prime fue un éxito de audiencia, y la película de Minecraft superó los 1.000 millones de dólares en taquilla mundial. Mientras tanto, Paramount tiene en producción una película de Call of Duty —basada en la subserie Modern Warfare— con estreno previsto para junio de 2028, a pesar de que su serie de Halo fue cancelada tras dos temporadas y los derechos han vuelto a manos de Xbox.
¿Qué cambia para los jugadores?
En el corto plazo, poco. Ninguna de estas negociaciones afecta a los juegos en sí ni a Game Pass. Pero si el acuerdo prospera, las grandes franquicias de Xbox podrían tener presencia en cines y plataformas de streaming durante la próxima década, algo que hasta ahora ha sido esporádico y con resultados desiguales.