La mayor batería LFP del mundo ya funciona en China: 1 GW y 4 GWh en Mongolia Interior
China acaba de conectar a la red la mayor instalación de almacenamiento de energía con baterías LFP (litio-hierro-fosfato) del mundo, y lo ha hecho antes de que Europa termine de aprobar los requisitos que la harían obligatoria. El proyecto DongSu, en Mongolia Interior, entró en servicio el 3 de agosto con una capacidad de 1 GW de potencia y 4 GWh de energía almacenada. La inversión fue de unos 3.000 millones de yuanes (445 millones de dólares), y la planta ocupa 28 hectáreas.
La tecnología que marca la diferencia
El dato más relevante no es el tamaño, sino cómo funciona. DongSu utiliza inversores con tecnología grid-forming —formación de red—, que permiten al sistema fijar de forma autónoma la tensión y la frecuencia de la red eléctrica, en lugar de limitarse a seguir los parámetros existentes. Esto es clave en redes con alta proporción de energías renovables, como la solar y la eólica, cuya generación varía con el tiempo meteorológico. La tecnología proporciona lo que los ingenieros llaman inercia sintética: una respuesta inmediata ante fluctuaciones que antes dependía de las turbinas de las centrales convencionales.
Según el gobierno local, informa ESS News, la planta descargará aproximadamente 1 TWh de electricidad al año, ayudando a equilibrar una región con un crecimiento muy rápido de la generación renovable.

Qué significa esto para España
En España, las renovables ya superan el 50% de la generación en muchas horas del año, y la necesidad de almacenamiento a gran escala es urgente. DongSu tiene una capacidad cuatro veces superior a los mayores proyectos de almacenamiento en desarrollo en el mercado español. Red Eléctrica y operadores como Endesa necesitan precisamente sistemas con capacidad grid-forming para estabilizar la red sin depender de centrales de gas.
La regulación europea va en esa dirección: la norma NC RfG 2.0 de ENTSO-E exigirá capacidad grid-forming para nuevas instalaciones de almacenamiento de más de 1 MW a partir de 2027, según ESS News. Pero mientras Europa ultima los trámites, China ya despliega esta tecnología a escala industrial.
El contexto es relevante para el mercado español también por otra razón: CATL, el mayor fabricante mundial de baterías, construye actualmente una gigafactoría de 50 GWh en Zaragoza prevista para finales de 2026, que abastecerá tanto al sector del vehículo eléctrico como al de almacenamiento estacionario. La competencia en coste y escala entre fabricantes chinos —CATL y BYD en celdas, Kehua y Sinexcel en inversores— presiona al mercado europeo en un momento en que la demanda de almacenamiento no ha hecho más que empezar.