El fin de los móviles baratos: cómo el boom de la IA está matando los smartphones de menos de 100 €
Si estabas pensando en comprar un móvil nuevo sin gastar demasiado, tienes un problema: los smartphones por menos de 100 euros están desapareciendo de las tiendas. En el segundo trimestre de 2026, las ventas de dispositivos por debajo de esa barrera de precio cayeron un 64% interanual en Estados Unidos, según Counterpoint Research. El mercado global de smartphones retrocede un 15% en 2026, y el segmento de entrada es el más golpeado. Lo que ocurre en EE. UU. ya se nota en las estanterías de MediaMarkt, El Corte Inglés y PcComponentes.
La culpa la tiene la IA
La causa principal no es la falta de demanda, sino la escasez de memoria. Los grandes operadores de centros de datos —los que alimentan los modelos de inteligencia artificial— están acaparando chips DRAM y memoria NAND flash a una velocidad sin precedentes. El resultado: los precios de la memoria han subido un 70% desde principios de 2025 y la memoria NAND casi se ha duplicado, según análisis de la escasez de DRAM en 2026. No se espera alivio hasta 2028, cuando entren en funcionamiento nuevas plantas de producción.
Para un móvil de gama alta, ese encarecimiento es asumible. Para un dispositivo de menos de 100 €, la memoria puede llegar a representar hasta el 64% del coste total de fabricación, lo que convierte su producción en un negocio directamente ruinoso.
Cuota de ventas de smartphones de prepago en EE. UU. por marca, Q2 2025 vs. Q2 2026. Ilustración: Counterpoint Research
Lo que esto significa en España
Xiaomi, Realme y Motorola eran los reyes indiscutibles de la entrada de gama en el mercado español. Ahora los precios de sus modelos más asequibles suben entre un 20% y un 50%, y los huecos en los lineales son cada vez más evidentes. Las marcas sin integración vertical —es decir, sin fabricación propia de chips— no pueden absorber estos costes y se están retirando, según Tech Insider.
Mientras tanto, las grandes marcas aguantan el golpe mucho mejor. Apple, Samsung, Motorola y Google solo perdieron un 4% de ventas combinadas, frente al 45% que se evaporó en el resto de fabricantes. Su poder de negociación con los proveedores de memoria marca la diferencia. Samsung ya subió el precio del Galaxy A17 en 50 dólares en julio, y Motorola ha reposicionado sus modelos Moto G en la franja de 200–300 €.
El nuevo «gama de entrada» cuesta el doble
El segmento de 200–300 € ha triplicado su cuota de mercado en un año. Ese es el nuevo suelo del mercado. Los consumidores que antes buscaban un móvil funcional por menos de 100 € ahora tienen tres opciones: pagar más, aplazar la compra o apostar por el mercado de segunda mano y reacondicionado, donde plataformas como Back Market registran crecimientos de dos dígitos. La era del smartphone barato, tal como la conocíamos, ha llegado a su fin.