Honda paga hasta 900 € al mes a empleados por dominar la IA
Honda acaba de empezar a pagar bonificaciones mensuales de hasta 150.000 yenes —unos 900 euros— a los empleados que demuestren competencia real en herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT. El programa cubre a unos 45.000 trabajadores y, según Nikkei Asia, ya hay 280 personas cobrando la bonificación a julio de 2026. El objetivo es alcanzar los 1.000 expertos internos en los próximos años.
El contexto: pérdidas millonarias y urgencia digital
La iniciativa no surge de la nada. Honda cerró su último ejercicio fiscal con una pérdida neta de 423.900 millones de yenes, cerca de 2.750 millones de dólares. Con esos números en la mano, la dirección apostó por la automatización y la eficiencia como salida: la IA debe integrarse en los procesos administrativos, las líneas de producción y el diseño de nuevos modelos.
La meta no es que los empleados sepan escribir instrucciones en un chatbot. Honda quiere crear una capa de especialistas capaces de desplegar la IA de forma transversal en toda la compañía, desde la fábrica hasta la oficina de ingeniería.
Japón, rezagado frente a sus rivales
El movimiento de Honda refleja un problema más amplio. Japón proyecta un déficit de 3,26 millones de trabajadores especializados en IA y robótica para 2040, según datos citados por Microsoft Cloud Blog. La cultura corporativa japonesa, que premia la antigüedad por encima de las nuevas competencias digitales, ha frenado la adopción de herramientas generativas: actualmente, apenas uno de cada cinco trabajadores en edad activa usa IA generativa en el país.
Otras grandes empresas niponas están reaccionando de forma similar. La cadena de conveniencia FamilyMart exige ahora a sus empleados de oficina que incluyan el uso de IA en sus planes anuales de desarrollo profesional. La aerolínea ANA (All Nippon Airways) ha integrado las competencias en inteligencia artificial dentro de su sistema oficial de evaluación de personal.
¿Qué significa para el sector del automóvil?
Fabricantes chinos y estadounidenses llevan años integrando la IA en el diseño de vehículos y en la conducción autónoma. Honda, con este programa, intenta no quedarse atrás en la carrera tecnológica antes de que la ventaja competitiva sea imposible de recuperar. La pregunta es si pagar bonificaciones internas es suficiente para transformar una empresa de automoción tradicional en una compañía tecnológica de primer nivel.