China paraliza las licencias de robotaxis tras el fallo masivo de Baidu

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 13:08
China paraliza las licencias de robotaxis tras el fallo masivo de Baidu

China ha suspendido la emisión de nuevas licencias para vehículos autónomos después de que más de 100 robotaxis de Baidu quedaran bloqueados en las calles de Wuhan el 1 de abril de 2026. El fallo no fue un error de software aislado, sino una interrupción del servicio en la nube que dejó los vehículos sin comunicación con la plataforma central de gestión. La medida, efectiva desde el 29 de abril, congela la expansión de un sector que hasta ahora había crecido con respaldo explícito del Gobierno chino.

El fallo que lo cambió todo

La causa raíz fue una anomalía en la infraestructura cloud de Apollo Go, el servicio de robotaxis de Baidu. Al perder conexión con el sistema de despacho centralizado, los vehículos se detuvieron en medio del tráfico, dejando a pasajeros atrapados y bloqueando el paso a servicios de emergencia. Según Bloomberg, los ministerios convocaron de inmediato una reunión de emergencia con representantes de las ciudades donde operan proyectos piloto de conducción autónoma.

El consejero delegado de Baidu, Robin Li, reconoció públicamente que el incidente era «inaceptable» y ordenó una auditoría técnica completa de la infraestructura cloud de Apollo Go en un plazo de dos semanas. Las acciones de Baidu cayeron un 6,2 % ese día; sus competidores Pony.ai y WeRide perdieron un 3,1 % y un 2,8 % respectivamente, según WebProNews.

Qué implica la suspensión

Las restricciones en vigor son concretas: prohibición de añadir nuevos vehículos a las flotas existentes, imposibilidad de lanzar proyectos en nuevas ciudades y obligación de realizar una autoevaluación completa de los sistemas de seguridad. Los reguladores exigen ahora que los vehículos sean capaces de completar un trayecto o regresar de forma autónoma a su base si pierden la conexión con la nube, sin depender de ningún operador remoto.

China ya tenía en marcha nuevas normas de seguridad para vehículos de nivel L3 y L4, con entrada en vigor prevista para el 1 de julio de 2027, que incluirán el registro obligatorio mediante una caja negra (DSSAD) y capacidad de autonomía local. El fallo de Wuhan ha acelerado el debate sobre estos requisitos, según CNA.

Una lección para el sector

El caso Baidu pone de relieve un debate que afecta a toda la industria: la dependencia de la nube como punto único de fallo en sistemas críticos de seguridad. En Europa, el AI Act y el GDPR todavía no imponen un mandato claro sobre resiliencia en vehículos autónomos; China se adelanta al exigir que la inteligencia esté también a bordo, no solo en servidores remotos.

No se conoce la duración de la suspensión ni los criterios exactos para levantarla. Mientras Baidu trabaja para recuperar la confianza de reguladores e inversores, la industria global de la conducción autónoma toma nota: la dependencia exclusiva de la nube ha dejado de ser una opción aceptable.