Razer Prio: el mando plegable para móvil que cabe en el bolsillo
Si juegas en el móvil y los mandos de clip te parecen demasiado voluminosos para llevarlos encima, Razer acaba de presentar el Prio: un mando plegable que, cerrado, mide 107×67×23 mm y pesa solo 101 gramos. El precio en la zona euro es de 109,99 €, ya disponible a través de Razer EU y distribuidores seleccionados.
El diseño
El Prio se abre con un único movimiento giratorio y sujeta teléfonos de hasta 7 pulgadas de pantalla, incluyendo modelos como el iPhone 17 Pro Max o el Samsung Galaxy S26 Ultra, sin necesidad de quitar la funda. El conjunto de controles es completo: sticks analógicos, D-pad, gatillos, bumpers y botones de acción. Los sticks utilizan tecnología TMR (magnetorresistencia de efecto túnel), un sistema sin contacto mecánico que elimina el drift. Los botones están diseñados para hacer el mínimo ruido, pensando en quienes juegan en el transporte público o en espacios compartidos.

El Razer Prio plegado tiene el tamaño aproximado de una tarjeta de crédito.
La conexión y la compatibilidad
El mando se conecta directamente al puerto USB-C del teléfono, sin Bluetooth y sin necesidad de batería propia: se alimenta del móvil. Esa conexión directa reduce la latencia al mínimo. El Prio es compatible con Xbox Cloud Gaming, Steam Link y PS Remote Play, e incluye un botón dedicado para abrir la aplicación Razer Cortex Mobile de forma rápida.
¿Merece la pena?
A 109,99 €, el Prio se sitúa en la parte alta del segmento. Alternativas como el GameSir G8 Plus rondan los 60 € y cubren un uso similar. Lo que diferencia al Prio es su tamaño plegado —comparable al de una tarjeta bancaria— y los sticks con tecnología TMR, que Razer estrena por primera vez en un mando móvil. Si la portabilidad es tu prioridad y buscas algo que quepa en el bolsillo del pantalón sin pensar dos veces, el argumento tiene sentido. Para un uso más sedentario, las alternativas más baratas siguen siendo competitivas.
No hay todavía análisis independientes que confirmen el rendimiento en sesiones largas, así que conviene esperar a las primeras pruebas en profundidad antes de decidir.