El fin del entusiasmo: por qué los jóvenes temen cada vez más a la IA
La luna de miel entre los jóvenes y la inteligencia artificial ha terminado. Una encuesta de Pew Research, realizada en junio de 2026 a 3.488 adultos estadounidenses, muestra que el 52% está más preocupado que entusiasmado por el papel de la IA en la vida cotidiana. Entre los menores de 30 años, esa cifra sube al 55%. El dato importa porque refleja una tendencia global que también resuena en España, donde el mercado laboral juvenil ya es estructuralmente frágil.
El desplome del optimismo
En 2021, solo el 31% de los jóvenes expresaba preocupación por la IA. En cinco años, ese porcentaje casi se ha duplicado. El entusiasmo ha seguido el camino inverso: si en 2021 un 25% de los encuestados se declaraba emocionado con el avance tecnológico, en 2026 esa cifra se ha desplomado al 11%.

La preocupación por la IA entre los jóvenes casi se ha duplicado en cinco años, mientras el entusiasmo cae a mínimos históricos.
El miedo más extendido apunta al empleo. El 73% de los jóvenes adultos cree que la IA eliminará puestos de trabajo en los próximos 20 años, frente al 61% que pensaba lo mismo en 2024. Solo el 5% del total de encuestados confía en que la tecnología creará más empleos de los que destruirá.
Una paradoja en España
Los datos del Stanford Digital Economy Lab añaden peso real a esos temores: los trabajadores de entre 22 y 25 años en sectores expuestos a la automatización ya registran una brecha de empleo del 19% respecto a sus pares en sectores estables. Si ese patrón se replica en España, las consecuencias serían especialmente graves: el desempleo juvenil español —históricamente uno de los más altos de la Unión Europea— no necesita más presión a la baja.
Según We Are Tenet, el 52% de los menores de 24 años ya está preocupado por la IA, y el 43% de los jóvenes trabajadores teme que la tecnología haga obsoleto su puesto actual. El FMI advierte de que países como España deben priorizar el reciclaje profesional de los jóvenes en roles más expuestos a la automatización.
Usan la IA, pero no la quieren
La paradoja central del estudio es que el miedo no frena el uso. Según Gallup, el 51% de los jóvenes de entre 14 y 29 años utiliza IA generativa al menos una vez a la semana, un nivel estable desde 2025. Al mismo tiempo, el porcentaje que siente enfado hacia la tecnología ha subido nueve puntos, hasta el 31%. Cuanto mejor conocen las capacidades de estos sistemas, más temen por su propio futuro laboral.
Las empresas tecnológicas han empezado a notar el cambio de clima. OpenAI, por ejemplo, lanzó recientemente un modo específico de ChatGPT para adolescentes con controles parentales reforzados. Pero ninguna función adicional parece capaz de revertir una ansiedad que ya tiene raíces económicas concretas.