Alpacas contra los piojos de mar: AquaNab usa nanoantucuerpos para proteger los salmones
La startup hamburgesa AquaNab acaba de recibir una inversión del fondo finlandés Nordic Foodtech VC para desarrollar nanoantucuerpos derivados de alpacas que combaten los piojos de mar en el salmón del Atlántico. Es la primera apuesta del fondo fuera de la región nórdica, una señal de confianza en una tecnología que podría transformar la acuicultura mundial. El piojo de mar cuesta al sector unos 4.000 millones de dólares al año en mortalidad, pérdidas de producción y tratamientos.
El problema con los métodos actuales
Hoy, las granjas de salmón recurren a baños térmicos, peróxido de hidrógeno o cepillos mecánicos para eliminar los parásitos. Cada tratamiento supone un estrés enorme para los peces, aumenta la mortalidad y genera vertidos químicos que los reguladores de Noruega, Chile y Canadá vigilan cada vez más de cerca. En España, la producción de salmón del Atlántico se concentra en Galicia y Asturias, aunque el salmón y la dorada del Mediterráneo dominan la acuicultura ibérica. Chile, uno de los mayores productores mundiales, registró en 2024 un aumento del 30% en la infestación, lo que convierte esa región en el mercado piloto más urgente para soluciones como la de AquaNab.

Los nanoantucuerpos derivados de alpacas podrían reemplazar los agresivos tratamientos químicos y mecánicos usados hoy en las granjas de salmón.
Cómo funcionan los nanoantucuerpos
Los nanoantucuerpos son fragmentos diminutos de anticuerpos —obtenidos de la sangre de alpaca— que atraviesan la barrera intestinal del pez, entran en el torrente sanguíneo y neutralizan el parásito desde dentro. El tratamiento se añade directamente al pienso: sin capturar el pez, sin baños, sin vertidos al mar. El director científico, Alejandro Rojas, fue uno de los primeros investigadores en desarrollar nanoantucuerpos neutralizantes contra el SARS-CoV-2, según The Fish Site. La CEO, Ruth Tamara Montero, es ictioinmunóloga y graduada del Instituto Friedrich-Loeffler de Alemania. Otra ventaja clave es la producción: los nanoantucuerpos se pueden cultivar en bacterias o levaduras, lo que reduce costes y facilita el escalado industrial.
Aún en fase de prueba de concepto
La empresa todavía no ha publicado resultados de ensayos de campo ni ha revelado el importe de la inversión recibida. Las pruebas de eficacia en granjas comerciales están previstas para las próximas semanas, señala Responsible Seafood Advocate. Antes de llegar al mercado español, AquaNab necesitará la aprobación de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) como medicamento veterinario biológico, un proceso más largo que el de los tratamientos químicos convencionales. No hay indicios de acuerdos con granjas o fabricantes de pienso en España o Portugal —como Skretting o Biomar— ni plazos de comercialización confirmados. Los inversores apuestan por la plataforma a largo plazo: los nanoantucuerpos podrían adaptarse a otras enfermedades bacterianas, víricas y parasitarias en distintas especies de peces, aunque eso queda aún lejos de cualquier producto aprobado.