Rusia pone al fundador de Telegram en su lista de terroristas por negarse a censurar

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 18:36
Rusia pone al fundador de Telegram en su lista de terroristas por negarse a censurar

Rusia ha incluido a Pavel Durov, fundador de Telegram, en su lista oficial de terroristas y extremistas. La agencia financiera Rosfinmonitoring formalizó la inclusión el 30 de julio de 2026, según Moscow Times, un día después de que el FSB —los servicios de inteligencia rusos— le imputara formalmente por "ayuda a actividades terroristas". La medida afecta directamente al servicio de mensajería que usan unos 90 millones de personas en Rusia, muchas de ellas ya a través de VPN tras meses de restricciones.

La acusación

El motivo declarado es que Durov se ha negado a eliminar canales y bots que Moscú considera herramientas de los servicios de inteligencia ucranianos. En la práctica, Rusia exige que Telegram censure contenido que el Kremlin califica de amenaza para la seguridad nacional. Durov no ha emitido ninguna declaración oficial desde el anuncio; su única reacción pública ha sido una imagen de gesto obsceno publicada en sus redes.

La designación no es un hecho aislado. En octubre de 2022, Rosfinmonitoring incluyó a Meta en la misma lista por idéntica razón: no retirar contenido incómodo para el régimen. El precedente es claro — Moscow Times (2022) documentó cómo el silencio occidental ante aquella decisión dejó vía libre a Moscú para repetir la táctica.

Lo que importa fuera de Rusia

Durov posee doble nacionalidad —francesa y emiratí— y reside en Dubái. Fue detenido en París en agosto de 2024 por cargos relacionados con la falta de moderación en Telegram; sigue bajo investigación en Francia, según ABC News. La designación rusa no tiene validez jurídica en España ni en la Unión Europea, pero plantea un riesgo real: si Moscú solicita una alerta roja de Interpol, cualquier país que la tramite podría convertirse en un problema para Durov mientras viaja.

España y la UE no respondieron cuando Rusia etiquetó a Meta como organización extremista en 2022. La inacción de entonces sentó un precedente que Moscú aprovecha ahora. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) aún no se ha pronunciado sobre si la designación rusa tiene alguna implicación para los datos de ciudadanos españoles almacenados en Telegram.

El patrón que preocupa

La lista de Rosfinmonitoring no distingue entre talibanes y críticos del Kremlin, disidentes, periodistas o empresas tecnológicas que simplemente se niegan a censurar. Que Durov figure junto a esas categorías dice más sobre el uso político del registro que sobre cualquier amenaza real. Para los usuarios de Telegram en España, el servicio funciona con normalidad. La pregunta es si Europa responderá esta vez o volverá a mirar hacia otro lado.