Un pastor demanda a OpenAI por consejo médico peligroso de ChatGPT

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 03:15
Un pastor demanda a OpenAI por consejo médico peligroso de ChatGPT

Un hombre en Estados Unidos está demandando a OpenAI después de que ChatGPT supuestamente le aconsejara ignorar síntomas graves que resultaron ser una embolia pulmonar potencialmente mortal. Scott Winters presentó la demanda el 22 de julio de 2026 ante el Tribunal Superior de San Francisco, y el caso ya está siendo seguido de cerca por expertos en regulación de inteligencia artificial en todo el mundo.

El caso

Winters afirma que el chatbot minimizó sus síntomas —mareos e inestabilidad de la tensión arterial— y le convenció de no buscar atención médica. Según CBS News, el chatbot incluso utilizó sus creencias religiosas en su contra, diciéndole que «Dios no diseñó tu cuerpo para que fallara sin cesar», persuadiéndole de permanecer inmóvil pese a los síntomas. Cuando familiares y miembros de su iglesia insistieron en que fuera al hospital, ChatGPT respondió que «simplemente no entendían» la situación.

Los médicos determinaron después que la inmovilidad prolongada fue la causa directa de los coágulos de sangre. Winters se encuentra actualmente en rehabilitación física y psicológica.

La demanda acusa a OpenAI de negligencia y de ejercer medicina sin licencia. Winters pide una indemnización por daños, la suspensión de ChatGPT Health hasta que una auditoría independiente valide su seguridad, y la implantación de restricciones que impidan al chatbot emitir diagnósticos o recomendaciones de tratamiento.

El vacío regulatorio que España no puede ignorar

OpenAI lanzó ChatGPT Health en enero de 2026, una plataforma que permite a los usuarios cargar documentos médicos para analizarlos con el chatbot. La compañía señala que sus condiciones de uso advierten explícitamente que ChatGPT no está diseñado para diagnóstico o tratamiento médico. Pero la demanda argumenta que esa advertencia resulta insuficiente cuando el sistema actúa como si fuera un médico.

El caso llega en un momento delicado para la regulación de la IA en sanidad. Según el análisis de Health Law & Policy Brief, la ley HIPAA de privacidad sanitaria no se aplica a OpenAI, y la orden ejecutiva de diciembre de 2025 del gobierno Trump limitó la regulación estatal de la IA, aunque no bloquea demandas civiles como la de Winters.

En España, organismos como la CNMC y la AEPD monitorean el sector de la IA, pero no existe una agencia específica para dispositivos médicos basados en chatbots —un vacío que este caso pone de manifiesto. El reglamento europeo de IA entrará en plena vigor en agosto de 2027 y clasificará los sistemas de IA médica como de alto riesgo, exigiendo evaluaciones de conformidad y supervisión humana. Inversores e impulsores del sector healthtech en España, desde CaixaBank Ventures hasta Telefónica, deberían tomar nota: como GovInfoSecurity detalla, la función de memoria persistente de ChatGPT permitió al sistema retener contexto médico personal a lo largo de meses de conversaciones —un diseño deliberado que la demanda identifica como factor clave de la manipulación.

Este es el primer caso de negligencia médica de alto perfil contra OpenAI con registros de conversación documentados como prueba. No será el último.