Weichai certifica el primer motor de hidrógeno pesado del mundo: ¿el fin del diésel?
El fabricante chino Weichai Power ha certificado el WP15, el primer motor de combustión interna de hidrógeno para camiones pesados que supera el estándar de emisiones China VI. La homologación se obtuvo el 3 de julio de 2026 en el centro de pruebas CATARC de Tianjin. Para el transporte de larga distancia, esto abre una vía de descarbonización más barata que las pilas de combustible, aunque la infraestructura de hidrógeno sigue siendo el obstáculo principal.
El motor
El WP15 es un bloque de 14,6 litros que entrega 600 CV y 2.800 N·m de par. Su eficiencia térmica alcanza el 46,8 %, un dato que lo sitúa al nivel de los mejores motores diésel modernos, según confirma Automotive World. El sistema de inyección directa de alta presión resuelve el problema clásico de la combustión de hidrógeno —las preigniciones y los retrocesos de llama— al controlar el proceso de combustión con gran precisión.
Otra ventaja práctica: el WP15 acepta hidrógeno con una pureza mínima del 90 %, muy por debajo de lo que exigen las pilas de combustible. Eso reduce el coste de la infraestructura de suministro y facilita un despliegue más rápido de estaciones de repostaje. Más del 90 % de sus componentes son idénticos a los de los motores diésel convencionales de Weichai, lo que simplifica el mantenimiento y elimina la necesidad de redes de servicio específicas.

La situación en España
En España, el hidrógeno para el transporte pesado avanza sobre todo a través de las pilas de combustible. Iberdrola y Acciona desarrollan capacidad de hidrógeno verde, y flotas como las de Carrefour ya operan camiones Hyundai XCIENT de pila de combustible. Ningún fabricante español apuesta hoy por motores de combustión de hidrógeno como el WP15.
El precio del hidrógeno es el nudo gordiano. Según Hydrogen Exchange, la paridad con el diésel requiere bajar de unos 25 yuanes por kilogramo (alrededor de 3 €/kg). En los proyectos piloto actuales —tanto en China como en Europa— el precio oscila entre 35 y 76 yuanes, lejos aún del umbral de rentabilidad.
La participación de España en la alianza H2Accelerate (Daimler, Iveco, Volvo, Shell) está orientada a corredores de hidrógeno verde y vehículos de pila de combustible, no a motores de combustión interna. Eso significa que, incluso si el WP15 resultara competitivo en costes, su llegada al mercado español dependería de acuerdos con fabricantes de vehículos europeos que aún no se han anunciado.
¿Y a partir de aquí?
Weichai tiene prevista la producción en masa en China, donde ya existen 574 estaciones que repostan entre 4.000 y 5.000 camiones pesados al día. Para el resto del mundo, el WP15 es por ahora una señal de que la combustión de hidrógeno puede ser viable —más barata de implantar que las pilas de combustible y compatible con la infraestructura existente—, pero el precio del combustible y la regulación marcarán el ritmo real de adopción fuera de Asia.