117.000 firmas en cuatro días: los jugadores se rebelan contra Sony por eliminar los discos

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 11:59
La petición 'Don't Kill the Disc' superó las 117.000 firmas en cuatro días en Change.org. La petición 'Don't Kill the Disc' superó las 117.000 firmas en cuatro días en Change.org.. Fuente: Fuente: Change.org

Sony anunció el 1 de julio de 2026 que dejará de fabricar juegos en formato físico para PlayStation a partir de enero de 2028. La reacción fue inmediata: una petición en Change.org bajo el nombre "Don't Kill the Disc" recogió 40.000 firmas en las primeras 48 horas y superó las 117.000 en solo cuatro días. La iniciativa, impulsada por Jade Pearce, directora ejecutiva de PNP Games —una cadena especializada en videojuegos físicos—, pone sobre la mesa una pregunta directa: ¿a quién pertenece realmente un videojuego cuando lo compras?

Propiedad frente a licencia

El argumento central de la petición en Change.org es sencillo: un disco es tuyo para siempre. Una licencia digital puede revocarse si los servidores cierran o si la empresa cambia sus condiciones. Quien firma recuerda que ya ha pasado con otras plataformas, y que el historial de Sony con la PS3 Store —cuyo cierre se retrasó precisamente por la presión de los usuarios— demuestra que la empresa puede reconsiderar sus decisiones.

La petición 'Don't Kill the Disc' superó las 117.000 firmas en cuatro días en Change.org.
La petición 'Don't Kill the Disc' superó las 117.000 firmas en cuatro días en Change.org.

Los organizadores también apuntan a las consecuencias económicas: la producción, distribución y reventa de juegos físicos emplea a miles de personas. Sony ya ha comenzado a reconvertir su planta de fabricación de discos en Austria, una señal de que el cambio de rumbo es firme, al menos de momento.

El impacto en el mercado español

En España, la venta de videojuegos físicos sigue siendo relevante. Tiendas como MediaMarkt, PcComponentes o El Corte Inglés dependen en parte del margen que genera el disco: la posibilidad de vender de segunda mano, prestar el juego o regalarlo. Si Sony avanza hacia un modelo de códigos digitales en caja —la alternativa más probable—, ese ecosistema cambia por completo.

A ello se suma una preocupación sobre el control de las cuentas. Vincular toda una biblioteca de juegos a un perfil digital implica que, si la cuenta es suspendida o cerrada, el usuario pierde el acceso a todo lo comprado. Según CNBC, el precio de las ediciones físicas del PS5 ya ha subido en los últimos meses; el paso a lo puramente digital podría consolidar esa tendencia al alza.

¿Cambiará Sony de opinión?

Sony no ha respondido a la petición. Sin embargo, la cobertura de Level Up señala que hay varias iniciativas paralelas activas en castellano, lo que amplía la presión. El precedente de la PS3 Store indica que los usuarios organizados pueden, al menos, ganar tiempo. Quedan dieciocho meses para que el cambio sea efectivo.