SpaceX lanza Starfall: la cápsula de regreso orbital que redefine la logística espacial
SpaceX lanzó el 23 de junio de 2026 su primera cápsula de retorno orbital Starfall desde Cabo Cañaveral, a bordo de un Falcon 9. El dispositivo, con forma de disco y capacidad para 1.000 kg de carga, inaugura un segmento de mercado que hasta ahora estaba en manos de startups especializadas. La apuesta tiene implicaciones directas para las empresas que fabrican en microgravedad y necesitan recuperar sus productos en la Tierra.
El disco que vuelve del espacio
Starfall mide 3,1 metros de diámetro, pesa 2.100 kg vacía y apenas tiene 75 centímetros de alto. Esa forma plana no es casual: maximiza la capacidad de carga frente a las cápsulas cónicas tradicionales. La cápsula no tiene propulsión propia; es el segundo estadio del Falcon 9 quien la lleva a órbita. Tras una vuelta y media al planeta, un impulso de frenado la separa y regresa de forma autónoma usando nitrógeno comprimido para orientarse y paracaídas para el amerizaje. La zona de recuperación está en el Pacífico, a unos 1.300 km de la costa de California. La FAA ha autorizado dos vuelos de prueba de reentrada.
El cohete, con el propulsor reutilizable B1078 en su 29.º vuelo, completó la misión sin incidentes. La recuperación del primer estadio se realizó en la plataforma marítima A Shortfall of Gravitas en el Atlántico.
Watch Falcon 9 launch the Starfall Demo mission to orbit from Florida https://t.co/cxgrchwMco
— SpaceX (@SpaceX) June 23, 2026
SpaceX como juez y parte
El movimiento de SpaceX tiene una lectura clara: la compañía ya cobra a otras empresas por lanzar sus propias cápsulas de retorno y ahora compite directamente con ellas. Varda Space Industries, con seis misiones W-series completadas, paga a SpaceX cada vez que quiere subir algo a órbita. Con Starfall, SpaceX pasa a ser también su rival directo, según documenta SpaceNews en su análisis de los expedientes de la FAA.
La cápsula está diseñada para el sector farmacéutico y la ciencia de materiales: la microgravedad permite crear estructuras cristalinas y compuestos que no se pueden obtener en la Tierra. Starfall quiere convertirse en el canal habitual de entrega de esos productos. A futuro, la cápsula es compatible con la bodega de carga del Starship, lo que abriría la puerta a lanzar decenas de unidades en una sola misión.

La cápsula Starfall. Ilustración: Administración Federal de Aviación (FAA)
¿Qué significa esto para España?
En el mercado español, la startup valenciana Orbital Paradigm —fundada en 2022— trabaja en logística de microgravedad con capacidades mucho menores. La entrada de SpaceX con 1.000 kg de capacidad reordena las prioridades del sector antes de que las empresas españolas hayan consolidado su posición, según apunta SpaceNews al situar a competidores europeos frente a Starfall.
Por ahora no hay una fecha de servicio comercial anunciada. La disponibilidad para clientes españoles o europeos dependerá del resultado de las dos demostraciones autorizadas por la FAA. El acceso real quedará condicionado a contratos directos con SpaceX, sin presencia local confirmada.