NASA rescata un telescopio en caída libre con la ayuda de una startup de Arizona

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 15:07
NASA rescata un telescopio en caída libre con la ayuda de una startup de Arizona

NASA tiene previsto lanzar el 27 de junio la misión Swift Boost para evitar que el observatorio Neil Gehrels Swift caiga de forma prematura a la Tierra. El telescopio, en órbita desde 2004, ha descendido de los 600 km iniciales hasta unos 370 km por culpa del máximo solar de 2024, que intensificó la resistencia atmosférica y aceleró su decaimiento. Sin intervención, la reentrada podría producirse a finales de este año.

El problema y la solución

El máximo solar de 2024 expandió las capas altas de la atmósfera terrestre, lo que aumentó el rozamiento sobre Swift más de lo previsto por los modelos originales. NASA suspendió las operaciones científicas del telescopio en febrero de 2026 para reducir ese rozamiento, y apagó el Burst Alert Telescope en abril. Es decir, un activo valorado en 500 millones de dólares lleva meses en silencio.

Para rescatarlo, NASA adjudicó en septiembre de 2025 un contrato de 30 millones de dólares a Katalyst Space, una empresa estadounidense, según Astronomy Magazine. Katalyst diseñó, construyó, probó e integró en solo ocho meses la nave LINK, dotada de tres brazos robóticos y propulsores de efecto Hall de xenón. LINK se acoplará al telescopio —que nunca fue diseñado para recibir servicio en órbita— y lo empujará hasta una altitud más alta, prolongando su vida útil varios años más.

El 9 de junio los ingenieros terminaron de instalar LINK en un cohete Pegasus XL de Northrop Grumman. El 12 de junio el cohete quedó fijado bajo el avión Stargazer, y el 18 de junio el avión partió hacia el atolón de Kwajalein, en el Pacífico. Desde allí, Stargazer ascenderá hasta unos 12 km de altitud, soltará el Pegasus XL y, en unos diez minutos, LINK estará en órbita, confirma Engadget.

Por qué importa más allá de EE. UU.

Swift no es solo un instrumento científico: NASA lo describe como el "controlador de tráfico" del cosmos. En sus 21 años de operación ha detectado ráfagas de rayos gamma, rastreado fuentes de rayos X y ayudado a identificar una supernova de unos 13.000 millones de años de antigüedad. Su silencio afecta a observatorios de todo el mundo que dependen de sus alertas en tiempo real.

El ritmo de esta misión —de la firma del contrato al lanzamiento en ocho meses— marca un precedente en la industria espacial comercial. España no cuenta por ahora con capacidad equivalente de servicio orbital, y el mismo máximo solar que amenaza a Swift afecta a cualquier satélite en órbita baja. Sin servicio robótico propio, activos futuros en constelaciones españolas quedarían expuestos a la misma situación que ahora obliga a NASA a improvisar un rescate de urgencia.