Volkswagen al borde del abismo: su consejo admite en secreto que la empresa puede desaparecer
Volkswagen atraviesa la peor crisis de su historia. Una encuesta anónima realizada por Manager Magazin entre los nueve miembros del consejo de administración del grupo reveló que seis de ellos califican la situación de "fatal" y tres de "tensa". Ninguno eligió la opción "no crítica". El fabricante de Wolfsburgo no solo tiene un problema de ventas: sus propios directivos admiten en privado que la empresa puede desaparecer.
El peso de los números
El diagnóstico interno tiene una base concreta. Las fábricas alemanas de VW cuestan entre un 25 y un 50 % más que las de sus competidores, según documenta Euronews. Para compensar, el grupo reduce su capacidad global de producción de 12 a 9 millones de vehículos al año y recorta 35.000 empleos antes de 2030. La planta de Dresde ya cerró a finales de 2025, la primera vez en los 87 años de historia de VW que se cierra una fábrica en Alemania. La de Osnabrück seguirá en 2027. Los nueve consejeros encuestados respaldaron de forma unánime un cambio de estrategia radical, con pivotes hacia China y Norteamérica.

Dresde, el símbolo más incómodo
El caso de la Gläserne Manufaktur —la "fábrica de cristal" de Dresde, donde se ensamblaban los lujosos Phaeton— resume bien la ironía de la situación. Según CarNewsChina, BYD estaría negociando el uso de parte de las instalaciones para montar coches eléctricos con etiqueta "Made in Germany", lo que le permitiría esquivar el arancel del 17 % que la UE aplica a los vehículos chinos. VW niega oficialmente las conversaciones, pero el consejero delegado Oliver Blume calificó el 30 de abril una coproducción de ese tipo como una "solución inteligente", según recoge Electrive.com. El estado real de las negociaciones sigue sin confirmarse.

Volkswagen Sachsen GmbH Gläserne Manufaktur (Fábrica de Cristal) de Dresde. Foto: VW
Qué significa esto en España
Para los conductores en España, las consecuencias son más inmediatas de lo que parece. Los concesionarios de VW, Audi y Skoda en Madrid y Barcelona ya notan la presión de importadores chinos como BYD, que ofrecen coches eléctricos a precios un 30-40 % inferiores. Una reducción adicional de producción en Alemania podría traducirse en menos disponibilidad de stock y precios más altos en los modelos más demandados. Mientras tanto, según WardsAuto, la producción del Golf se trasladaría a México en 2027, lo que deja a los proveedores regionales europeos en una zona gris. SEAT, con planta en Martorell, y Renault, en Palencia, podrían absorber parte del talento ingeniero que VW deje en el camino, aunque eso no compensa la pérdida de empleos en el sector.