OpenAI estudia bajar drásticamente sus precios para no perder terreno ante Anthropic
OpenAI está valorando recortes importantes en el precio de los tokens —las unidades con las que se mide el uso de su API— para retener clientes empresariales antes de su salida a bolsa. Según informa el Wall Street Journal, la decisión se toma anticipándose a movimientos similares de Anthropic, su principal rival. El propio Sam Altman reconoció públicamente que el coste de adoptar la inteligencia artificial se ha convertido en «un problema enorme» para sus clientes corporativos.
La presión de dos frentes
La urgencia de OpenAI tiene una explicación financiera clara. El 10 de junio de 2026, la empresa presentó confidencialmente su solicitud de OPV ante la SEC estadounidense, siguiendo los pasos de Anthropic, que lo hizo días antes. El problema es que Anthropic acaba de cerrar su ronda Serie H con una valoración de 965.000 millones de dólares, superando los 852.000 millones de OpenAI según confirma CNBC. Llegar al mercado bursátil siendo el segundo en valoración, y además con una tasa de consumo de caja 14 veces superior a la de su competidor, no es la posición ideal.
Anthropic, por su parte, ya ha cambiado su modelo de precios para empresas: ha pasado de una tarifa plana de hasta 200 dólares por usuario a un esquema de 20 dólares por puesto más compromisos de consumo variable. Ese modelo híbrido genera incertidumbre presupuestaria, algo que complica la planificación anual de cualquier empresa.
Lo que implica para las empresas españolas
Para las compañías en España, la situación tiene una capa adicional de complejidad. Los precios de las APIs de OpenAI y Anthropic se fijan en dólares, por lo que la fluctuación del tipo de cambio EUR-USD añade variabilidad a los costes ya de por sí difíciles de prever. Una bajada de tarifas sin garantías de permanencia no resuelve el problema de fondo: la dificultad de cerrar contratos anuales con precios predecibles.
Además, la pregunta sobre el retorno de la inversión sigue abierta. Grandes empresas en todo el mundo ya están recortando sus presupuestos de integración de IA al comprobar que el coste supera al beneficio, según información publicada recientemente. Una guerra de precios que comprima los márgenes de OpenAI podría también reducir los incentivos para seguir mejorando los modelos —precisamente lo que más importa a los clientes que ya dependen de ellos.
Por el momento, los nuevos precios de la API no están aprobados. Las deliberaciones internas continúan y no hay fecha confirmada para ningún anuncio oficial, según CryptoBriefing.