El primer Cray T3D sale a subasta por 81.000 $: el superordenador más rápido de Europa en 1996
El primer superordenador Cray T3D jamás fabricado acaba de aparecer en una subasta con un precio de salida de 60.000 libras (unos 81.000 dólares). La máquina, apodada «Typhoon» y alojada durante años en la Universidad de Edimburgo, fue clasificada como el superordenador más rápido de Europa en junio de 1996 según la lista TOP500. Costó en su momento 15 millones de dólares; hoy sale a subasta con un descuento del 99,5%.
La máquina
El Cray T3D-MC512 lleva el número de serie 6001, lo que lo convierte en el primer ejemplar producido por Cray y en su banco de pruebas interno antes de ser enviado a Edimburgo. En su interior alberga 512 procesadores DEC Alpha 21064 a 150 MHz, refrigerados mediante un sistema de líquido dieléctrico Fluorinert. El conjunto mide 193 cm de alto por 193 cm de profundidad y pesa alrededor de 850 kg, incluyendo la unidad de refrigeración HEU Level 1. Para instalarlo en casa haría falta revisar la resistencia del forjado y disponer de montacargas.
Por supuesto, cualquier teléfono moderno le gana en potencia de cálculo con holgura. Lo que se compra aquí no es capacidad de procesamiento, sino historia: una pieza que simboliza el salto hacia la computación masivamente paralela en los años noventa, cuando los superordenadores ocupaban salas enteras y requerían subestaciones eléctricas propias.
¿A quién le interesa en España?
Según Tom's Hardware, a fecha del cierre de la subasta no había ninguna puja y apenas diez personas seguían el lote, lo que dice bastante sobre el mercado real para este tipo de pieza. En España, el coleccionismo de informática vintage se centra en hardware de consumo —Commodore, Sinclair, MSX— a través de subastas regionales. Los artefactos de computación de alto rendimiento industrial no tienen aquí una base de coleccionistas comparable a la del Reino Unido o Estados Unidos.
La infraestructura de supercomputación en España sigue un modelo muy distinto al de los años noventa: el país participa en centros federados europeos como el MareNostrum del Barcelona Supercomputing Center, adquiridos mediante licitaciones centralizadas de la UE en el marco de programas como PRACE y Horizon. La era en la que cada institución negociaba directamente con fabricantes como Cray pertenece a otro tiempo.
¿Museo o chatarra cara?
El lote de The Saleroom tiene más posibilidades de acabar en un museo tecnológico que en una sala de servidores. Su número de serie 6001 le otorga una procedencia única —prototipo interno de Cray, el primero de la línea— que podría atraer a fundaciones o coleccionistas al estilo de los que pagaron más de un millón de dólares por un Cray-1 en 2024. Pero sin puja alguna a pocos días del plazo, el Typhoon corre el riesgo de quedarse varado entre la historia y el desguace.