Disney enfrenta una demanda colectiva por usar reconocimiento facial en sus parques sin consentimiento explícito

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 03:00
Disney enfrenta una demanda colectiva por usar reconocimiento facial en sus parques sin consentimiento explícito

Disney se enfrenta a una demanda colectiva presentada el 15 de mayo de 2026 en un tribunal federal de California por el uso de reconocimiento facial en las entradas de Disneyland y Disney California Adventure. El sistema compara la cara de cada visitante con las fotos asociadas a su entrada o pase anual. Los demandantes reclaman al menos cinco millones de dólares en daños y perjuicios, según informa The Hollywood Reporter.

El sistema y la polémica

Disney puso en marcha la tecnología en abril de 2026 para agilizar el acceso a los parques. La compañía asegura que los datos biométricos se eliminan en un plazo de 30 días, pero la demanda cuestiona esa afirmación: al cruzar las caras con las fotografías de compra de entradas y abonos anuales, los rostros podrían permanecer en la base de datos de forma indefinida.

En las cuatro entradas afectadas existen carteles con un símbolo de silueta tachada para que los visitantes puedan rechazar el escaneo. Sin embargo, el abogado Blake Yagman, que representa al grupo de demandantes, argumenta que eso no es suficiente. Para él, la carga de proteger la privacidad no debe recaer sobre el propio visitante; el consentimiento debe ser activo, explícito y por escrito, no un sistema de exclusión voluntaria que muchos usuarios ni siquiera detectan, según recoge Engadget.

Qué implicaría esto en España

En España, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) aplica el RGPD con criterio estricto en lo que respecta a datos biométricos: cualquier tratamiento requiere consentimiento previo, libre, específico e informado. El modelo de Disney —escanear por defecto y ofrecer la opción de salirse— sería, en principio, incompatible con ese marco regulatorio.

Ningún parque temático en España ha adoptado hasta ahora un sistema de reconocimiento facial en sus accesos. Aun así, el precedente estadounidense es relevante para otros operadores —grandes superficies, recintos de ocio, centros comerciales— que puedan estar valorando tecnologías similares. La tendencia regulatoria en Europa apunta hacia la prohibición directa o hacia la exigencia de consentimiento afirmativo, no hacia modelos de opt-out.

Qué puede pasar ahora

El caso se dirimirá en los tribunales de California, donde las leyes de privacidad del consumidor fijan estándares de divulgación más exigentes que en la mayoría de los estados. La demanda no solo afecta a adultos: millones de menores visitan estos parques cada año, lo que añade una capa adicional de complejidad legal. Disney no ha hecho declaraciones públicas sobre el fondo de la demanda.