Meta y Nvidia acaparan la fibra óptica mundial y dejan a otros con esperas de un año
La inteligencia artificial no solo necesita chips potentes: también requiere miles de kilómetros de cable óptico para conectarlos. Y ahora mismo, ese cable escasea. Meta y Nvidia han firmado contratos multimillonarios con el mayor fabricante mundial de fibra óptica, Corning, garantizándose el suministro durante años y dejando al resto del mercado con listas de espera que se alargan hasta doce meses.
El reparto del pastel
Meta fue la primera en mover ficha. En enero de 2026, la empresa de Mark Zuckerberg cerró un acuerdo con Corning valorado en hasta 6.000 millones de dólares para asegurarse el suministro de cable óptico destinado a sus centros de datos en Estados Unidos. Apenas unos meses después, en mayo, Nvidia anunció una inversión de hasta 3.200 millones de dólares en la misma compañía para construir tres nuevas fábricas en Carolina del Norte y Texas, según CNBC.
Corning controla aproximadamente el 10,4% del mercado mundial de fibra óptica. Cuando dos de las empresas más grandes del planeta reservan su producción durante años, el efecto sobre el resto del mercado es inmediato.

La demanda de fibra óptica se ha disparado por la construcción masiva de centros de datos para inteligencia artificial.
Esperas de meses y precios disparados
La brecha entre oferta y demanda es cada vez más evidente. Según datos de Rebio Group, la demanda de fibra óptica en Norteamérica crecerá entre un 22% y un 25% en 2026, mientras que la oferta solo puede aumentar entre un 12% y un 19%. El resultado: los grandes compradores esperan más de 20 semanas; los medianos y pequeños, hasta un año.
Los plazos para la fibra en cinta —la más utilizada en centros de datos— superan ya las 60 semanas, según Fierce Network. Y los precios globales han subido alrededor de un 70% desde 2021. En China, las cotizaciones de fibra estándar se dispararon cerca de un 80% entre noviembre de 2025 y enero de 2026, con impacto directo en los mercados europeos y latinoamericanos vía reexportaciones.
Qué significa esto en España
Operadores como Telefónica, Vodafone España u Orange España dependen de importaciones europeas y asiáticas para sus despliegues de red. No tienen acceso directo a la producción de Corning ni han firmado contratos estratégicos similares a los de Meta o Nvidia. Si los precios del mercado secundario continúan subiendo, el coste de ampliar la red de fibra en España —ya sea para uso empresarial o para nuevos despliegues residenciales— subirá inevitablemente.
La construcción de centros de datos en Europa también se verá afectada. Los proveedores estadounidenses priorizan sus grandes contratos, y los clientes medianos —incluidos operadores y empresas tecnológicas europeas— quedan al final de la cola. La escasez no va a resolverse de forma inmediata: los ciclos de fabricación de las preformas de vidrio, materia prima clave, duran entre 18 y 24 meses.