OpenAI convierte a sus empleados en millonarios: hasta 30 millones de dólares sin salir a bolsa

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 11:03
OpenAI convierte a sus empleados en millonarios: hasta 30 millones de dólares sin salir a bolsa

El auge de la inteligencia artificial está generando una riqueza sin precedentes entre los empleados de OpenAI, y lo está haciendo sin necesidad de que la empresa salga a bolsa. En octubre de 2025, la compañía completó una venta secundaria de acciones por 6.600 millones de dólares que convirtió a decenas de ingenieros en multimillonarios de la noche a la mañana, con una valoración de 500.000 millones de dólares según CNBC.

La operación

Más de 600 empleados —actuales y antiguos— pudieron vender sus participaciones en esta ronda. El límite individual se fijó en 30 millones de dólares por persona, y unos 75 empleados aprovecharon el tope al máximo, según confirmó The Wall Street Journal. No hace mucho, ese límite era de apenas 10 millones: OpenAI lo triplicó en otoño de 2025 para retener talento en plena guerra de fichajes con Google y Meta.

La compensación media en acciones por empleado alcanzó 1,5 millones de dólares en 2025, la cifra más alta registrada en la historia de las startups tecnológicas, según datos de Fortune. Ni el boom de las puntocom ni la revolución móvil generaron este nivel de riqueza para empleados rasos antes de un debut en bolsa.

Lo que esto significa fuera de Silicon Valley

La escala de estas cifras contrasta de forma llamativa con la realidad del ecosistema tecnológico español. En España no existe ningún equivalente a estas ventas secundarias masivas: no hay unicornios de IA capaces de ofrecer mecanismos de liquidez similares, ni en Madrid ni en Barcelona. Los hubs tecnológicos de ambas ciudades compiten principalmente por atraer sedes regionales de grandes multinacionales, pero la creación de riqueza accionarial de este calibre sigue siendo territorio exclusivamente estadounidense.

La presión es real. Meta y Google están ofreciendo paquetes de compensación de nueve cifras para arrebatarle investigadores a OpenAI. Cualquier empresa europea que quiera competir por ese mismo talento parte con una desventaja estructural enorme, tanto en liquidez como en valoración.

¿Qué cambia?

La gran novedad no es solo el dinero en sí, sino el momento en que se materializa. Históricamente, los empleados de una startup esperaban años a la OPV para convertir sus opciones en efectivo. OpenAI ha demostrado que una empresa privada puede crear millonarios en masa antes de cotizar en bolsa, redefiniendo las expectativas de compensación en todo el sector. Para la industria tecnológica global —incluida la europea—, este modelo presiona al alza los salarios y los paquetes de equity en todos los niveles.