Takashi Tezuka se jubila tras 42 años en Nintendo: el hombre detrás de Mario y Zelda
Nintendo pierde a uno de sus pilares creativos: Takashi Tezuka, director de algunos de los videojuegos más influyentes de la historia, se jubila el 26 de junio de 2026 tras 42 años en la compañía. Su marcha, anunciada en el informe de resultados de Nintendo, no responde a ninguna polémica — simplemente cumple los 65 años, la edad estándar de jubilación para los ejecutivos de la empresa.
El legado
Tezuka se incorporó a Nintendo en 1984 y trabajó desde el principio junto a Shigeru Miyamoto en los títulos que definieron la industria. Dirigió The Legend of Zelda, Super Mario World, Super Mario World 2: Yoshi's Island y The Legend of Zelda: A Link to the Past. Su último gran proyecto fue Super Mario Bros. Wonder, donde participó como productor. En total, acumula créditos en más de 150 juegos a lo largo de su carrera, según My Nintendo News.
Su nombre quizás no sea tan reconocido entre el público general como el de Miyamoto, pero su contribución a las franquicias más valiosas de Nintendo es igual de determinante. Fue él quien diseñó a Yoshi y quien ejerció como director asistente en Super Mario 64.
El relevo generacional
La salida de Tezuka se enmarca en un proceso de renovación que Nintendo lleva ejecutando con discreción durante años. Antes que él se fueron Hideki Konno, el veterano responsable de Mario Kart, y Kensuke Tanabe, productor de la saga Metroid Prime, tal y como recoge GoNintendo.
De la vieja guardia siguen activos Eiji Aonuma al frente de The Legend of Zelda, el compositor Koji Kondo y Yoshio Sakamoto, director de Super Metroid. Y, por supuesto, Shigeru Miyamoto, creador de Mario, Donkey Kong, Zelda, Star Fox y Pikmin, que con 73 años continúa en la compañía como asesor ejecutivo y ha dejado claro que no tiene planes de retirarse.
Nintendo no ha anunciado quién ocupará el puesto ejecutivo que deja Tezuka. La compañía confía en una generación de desarrolladores más jóvenes — los responsables de títulos como Splatoon — que ya llevan años asumiendo proyectos de primer nivel. La transición avanza sin rupturas ni sobresaltos, al estilo propio de Nintendo.