El robot Unitree G1 se convierte en monje budista en Corea del Sur

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 15:03
El robot Gabi durante la ceremonia de ordenación en el templo Jogyesa de Seúl. Foto: Yonhap El robot Gabi durante la ceremonia de ordenación en el templo Jogyesa de Seúl. Foto: Yonhap. Fuente: Foto: Yonhap

Un robot humanoide acaba de convertirse en el primer monje budista de Corea del Sur. El 6 de mayo, el Unitree G1 de la empresa china Unitree Robotics recibió el nombre dhármico "Gabi" —que significa "compasión"— durante una ceremonia de ordenación en el templo Jogyesa de Seúl. El vídeo del evento supera ya el millón de reproducciones y ha reabierto el debate sobre si las máquinas pueden tener un papel legítimo en la práctica espiritual.

La ceremonia

La ordenación fue organizada por la Orden Jogye, la mayor comunidad budista de Corea del Sur, como parte de una estrategia deliberada para atraer a generaciones más jóvenes en un contexto de descenso sostenido de fieles. El presidente de la orden, el venerable Jinwoo, pidió a la comunidad "liderar sin miedo la era de la IA". Durante el ritual, Gabi recibió cinco preceptos adaptados a su naturaleza artificial: respetar la vida, no dañar a otros robots ni propiedades, obedecer a los humanos, evitar el engaño y conservar la energía. Según BuddhistDoor, estos preceptos fueron redactados con ayuda de Gemini y ChatGPT. En lugar del rito tradicional "yeonbi" —que implica quemar levemente el antebrazo con incienso—, al robot simplemente le pegaron una pegatina del festival y le colgaron un rosario budista al cuello.

El humanoide detrás del monje

El Unitree G1 mide 1,32 metros y pesa unos 35 kilogramos. Su precio base es de 13.500 dólares, aunque los modelos con más prestaciones pueden superar los 20.000 dólares. Está disponible a través de Amazon.es, PcComponentes y tiendas especializadas en robótica, aunque no tiene presencia permanente en grandes superficies como MediaMarkt o El Corte Inglés. No es un producto de consumo masivo, sino una plataforma para investigadores y desarrolladores.

¿Puede una máquina practicar el budismo?

La pregunta no es trivial. Críticos y académicos señalan que un robot carece de consciencia y, por tanto, no puede experimentar lo divino ni adorar de forma genuina. Sin embargo, como apunta Fox News con la declaración oficial de la Orden Jogye, la ordenación busca que "la tecnología se use según valores de compasión, sabiduría y responsabilidad". En muchas tradiciones orientales, la corrección del ritual importa más que la motivación interior del practicante. No es un debate nuevo: en 2017, el robot Pepper ya officiaba funerales budistas en Japón con reacciones igualmente divididas. A finales de mayo, Gabi participará en el festival de los faroles de loto en Seúl, consolidando así su nuevo estatus.