Ocean Charger: el sistema noruego que carga barcos eléctricos en alta mar sin cables
Los barcos eléctricos que operan en parques eólicos marinos ya no tendrían que volver a puerto solo para recargar baterías: el proyecto Ocean Charger, desarrollado desde 2023 por el centro de investigación noruego SINTEF y el astillero VARD, traslada la carga por inducción magnética al entorno marino a escala industrial. El prototipo actual, a un tercio de su capacidad final, ya transfiere 3,3 MW sin contacto físico entre el cargador y el casco del buque. El objetivo es llegar a los 5 MW en la versión definitiva.
Sin cables, sin corrosión
El principal problema de los sistemas de carga convencionales en el mar es la degradación del material. El agua salada destruye los contactos de cobre, los temporales dañan el aislamiento de los cables y el mantenimiento resulta costoso. Ocean Charger elimina esa fricción: bobinas encapsuladas en carcasas herméticas generan un campo magnético que transmite energía a través del agua o el aire, sin que el buque necesite maniobrar hasta acoplarse a ningún conector.
El proceso funciona así: la corriente llega al sistema en alta tensión continua, se convierte en un campo magnético de alta frecuencia y la unidad receptora a bordo lo estabiliza y lo envía directamente a los bloques de baterías. Un sistema de control inteligente optimiza la transferencia y minimiza las pérdidas energéticas, que en sistemas inductivos de gran potencia han sido históricamente el mayor obstáculo técnico.

Carga en la propia plataforma
Los buques de servicio para parques eólicos offshore (SOV) y los barcos de suministro para plataformas petrolíferas (PSV) son los destinatarios principales de esta tecnología. Hoy, estas embarcaciones deben regresar a puerto únicamente para repostar energía, lo que supone tiempo perdido y consumo extra durante el trayecto. Con Ocean Charger, las estaciones de carga podrían instalarse directamente en los aerogeneradores marinos o en subestaciones flotantes.
La visión a largo plazo de SINTEF y VARD es una red de puntos de recarga a lo largo de la costa noruega que permita a la flota eléctrica operar de forma autónoma durante semanas. Sin embargo, el despliegue inicial se limita a Noruega, y no hay calendarios anunciados para otros mercados, según New Atlas.
¿Llegará a España?
En España, operadores como Repsol y Equinor siguen de cerca el desarrollo, pero sin compromisos públicos por ahora. Los parques eólicos marinos del Atlántico y el Mediterráneo serían candidatos geográficamente lógicos, aunque ni VARD ni ningún socio español han anunciado pruebas piloto. A nivel regulatorio, la CNMC carece aún de un marco específico para la distribución inalámbrica de energía en alta mar, lo que añade incertidumbre antes de cualquier inversión.
El consorcio es de marcado perfil nórdico y no incluye fabricantes españoles ni europeos continentales confirmados. La tecnología es prometedora, pero el camino desde los fiordos noruegos hasta las costas españolas todavía depende de acuerdos comerciales y decisiones regulatorias que están por llegar, tal como señala el SINTEF comunicado oficial.