Sin código ni VR: Reward AI enseña a robots nuevas tareas en 30 minutos
La startup Reward AI ha presentado un sistema que permite a un robot aprender tareas físicas en menos de 30 minutos, simplemente observando cómo las realiza una persona. No requiere programación compleja ni cascos de realidad virtual: basta con ponerse un guante, hacer la demostración y dejar que el modelo aprenda. El problema es que, de momento, no hay disponibilidad confirmada en España ni casos de uso en fabricación local.
El guante que lee la realidad
El hardware central se llama Omnibody Hand, un guante repleto de sensores. Integra sensores táctiles, sensores de proximidad y cámaras de obturador global, capturando no solo la trayectoria de la mano, sino también el momento exacto del agarre, la fuerza aplicada y la distancia entre los dedos.
Para el posicionamiento, Reward AI combina seguimiento visual-inercial con rastreo electromagnético. Según la compañía, esta combinación reduce el error de trayectoria en un 60 % a altas velocidades, lo que resulta crítico cuando se manipulan objetos frágiles o piezas de precisión.
El guante Omnibody Hand combina sensores táctiles, cámaras y seguimiento electromagnético para capturar cada detalle del movimiento humano.
El modelo OM-1: aprender sin intermediarios
Todos los datos recogidos por el guante alimentan al modelo OM-1, diseñado para aprender directamente de demostraciones humanas. El sistema procesa imágenes, señales táctiles y datos de movimiento, y genera parámetros concretos: dirección, velocidad, fuerza y eventos clave de la secuencia.
La compañía afirma que basta con menos de 30 minutos de grabaciones para que OM-1 domine una tarea nueva, incluyendo secuencias largas con contacto delicado. Vale la pena señalar que el sistema de Cornell RHyME Cornell 30-min alcanza el mismo umbral de 30 minutos, lo que sugiere que este estándar se está convirtiendo en la norma académica, no en una ventaja exclusiva de Reward AI.
Una capa de control separada, entrenada previamente mediante aprendizaje por refuerzo en simulación, ejecuta las instrucciones a alta frecuencia. Esto suaviza las transiciones entre movimientos y compensa retrasos o interferencias externas.
Sin fecha para España
La gran limitación es la falta de información sobre disponibilidad. Distribuidores como PcComponentes, MediaMarkt o El Corte Inglés no listan ningún hardware de Reward AI. Fabricantes españoles como Seat o Renault España automatizan sus líneas de producción con brazos robóticos de ABB o KUKA, sin evidencia de adopción del Omnibody Hand.
A eso se suma que la AEPD y la CNMC exigen auditorías de IA para sistemas que recopilan datos de movimiento humano. Reward AI no ha publicado información de cumplimiento normativo para el mercado europeo, lo que añade incertidumbre sobre cuándo —y si— llegará a España.
La propuesta es atractiva: robots que aprenden como aprenden las personas, sin código de por medio. Pero mientras no haya precios, distribuidores ni garantías regulatorias claras, sigue siendo, de momento, una demostración prometedora desde el otro lado del Atlántico.