Un niño de 9 años gastó 118.000 dólares en anuncios de YouTube con la tarjeta de empresa de su padre

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 11:49

Un niño de 9 años ha gastado 118.000 dólares en anuncios de YouTube usando la tarjeta de crédito corporativa de su padre, todo en apenas tres semanas. El caso del pequeño Mike Sarkisyan, conocido en la plataforma como Mighty Mike Plays, se ha hecho viral y pone de manifiesto una laguna preocupante: YouTube Ads no tiene ningún control de gasto específico para menores.

Cómo ocurrió

David Sarkisyan, padre de Mike, quiso ayudar a su hijo a ganar visibilidad en su canal de Minecraft y Roblox. Él mismo pagó una primera campaña de 20 dólares y le explicó al niño cómo funcionaba el sistema: cómo elegir la audiencia y cómo lanzar anuncios. El problema es que los datos de la tarjeta corporativa quedaron guardados en la cuenta de Google compartida, sin límite de gasto ni contraseña de confirmación.

Mike, sin entender del todo lo que estaba haciendo, siguió lanzando campañas por su cuenta durante semanas. El resultado fue según VGC una factura de 118.000 dólares, que generó alrededor de 689.000 visualizaciones y 9.300 nuevos suscriptores — aproximadamente 12,66 dólares por suscriptor. David no se enteró hasta que sus jefes le llamaron a una reunión de finanzas y le pusieron delante el extracto de transacciones.

El hueco regulatorio

Según Dexerto, la política de YouTube Ads no prohíbe explícitamente lo que ocurrió: la plataforma no exige verificación de edad ni consentimiento parental para lanzar campañas publicitarias. No existe un equivalente a los controles de gasto que sí aplican, por ejemplo, tiendas como El Corte Inglés o PcComponentes cuando se realizan compras con tarjeta.

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha emitido alertas sobre YouTube en materia de privacidad infantil, pero no ha abordado específicamente los límites de gasto en publicidad para menores. A nivel europeo, las normas se han endurecido en privacidad y datos, pero el gasto en anuncios sigue en una zona gris.

Las consecuencias

David asume toda la responsabilidad y lo ha dicho públicamente: "Soy el adulto en esta situación. Yo debería haber puesto límites, usado una tarjeta separada o hecho literalmente cualquier otra cosa". Su situación laboral sigue sin resolverse y podría tener que devolver el dinero. Mike, por su parte, se ha quedado sin canal, sin iPad y sin PlayStation 5.

La familia ha anunciado que eliminará los datos de pago guardados, establecerá límites de gasto y activará controles parentales. El vídeo de confesión que publicó David superó el millón de visualizaciones en 48 horas — una lección cara para todos, pero también una llamada de atención sobre lo que las plataformas aún no controlan.