Menos móviles vendidos, pero más caros: el mercado global de smartphones caerá un 12% en 2026
Si estás pensando en cambiar de móvil este año, es probable que te cueste más y tengas menos donde elegir en la gama baja. Según la consultora Omdia, los envíos globales de smartphones caerán un 12% en 2026, hasta 1.097 millones de unidades. Al mismo tiempo, el precio medio de venta subirá a 565 dólares, un 21% más que en 2025. La industria vende menos, pero ingresa más.
El giro al gama alta
El segmento más barato —teléfonos por debajo de los 200 dólares— está en caída libre. En 2025 representaba el 40,6% de todos los envíos mundiales; para 2027 se espera que baje al 25,6%, según Omdia. En el otro extremo, los móviles de más de 800 dólares pasarán del 21,1% al 28,4% del mercado en ese mismo periodo. Apple y Samsung son los principales beneficiarios de este trasvase.
La gama baja de smartphones pierde peso en el mercado global mientras el segmento premium no para de crecer.
La causa principal es el encarecimiento de los componentes: los costes de memoria llegaron a subir un 80% trimestre a trimestre a principios de 2026, según Counterpoint Research. Los fabricantes han repercutido esa subida en el precio final, y todo apunta a que la situación no se revertirá antes de 2028.
Lo que cambia en España
El segmento de entrada —donde marcas como Xiaomi o las extintas BQ tenían su mayor presencia— es el que más sufre. Las cadenas como MediaMarkt, PcComponentes o Amazon.es pierden un volumen de ventas que ahora migra en parte hacia la compra directa desde plataformas chinas como AliExpress.
Para contrarrestarlo, operadores como Telefónica o Vodafone están potenciando la financiación de terminales de gama alta, haciendo más accesible pagar un iPhone o un Galaxy S en cuotas. Esto empuja a muchos compradores hacia el premium sin necesidad de desembolsar el precio completo de golpe.
Cambiar menos, gastar más
Otro factor clave: los fabricantes han ampliado los años de soporte de software. Samsung y Google ya ofrecen siete años de actualizaciones en sus modelos tope de gama. Eso significa que un teléfono de 1.000 euros puede resultar más rentable a largo plazo que renovar cada dos o tres años con un modelo de 300 euros. El ciclo de actualización se alarga, y eso reduce aún más la demanda global.
El mensaje para el consumidor es claro: los móviles baratos escasean, los precios suben en todos los rangos y conviene calcular bien antes de comprar.