China arranca la mayor planta de almacenamiento de aire comprimido del mundo: 700 MW bajo tierra

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 16:30

China acaba de poner en marcha la mayor instalación de almacenamiento de energía por aire comprimido (CAES, por sus siglas en inglés) del mundo: la planta Huaneng Jintan, en la provincia de Jiangsu, alcanza 700 MW de potencia total y 2,8 GWh de capacidad. Es un hito que cambia la referencia global del almacenamiento de larga duración y presiona a las redes europeas —incluida la española— a repensar su apuesta por las baterías de litio.

Qué es y cómo funciona

El sistema aprovecha las cavernas de sal subterráneas, a casi un kilómetro de profundidad, como depósitos de energía. Cuando la red genera más electricidad de la que se consume —algo habitual con solar y eólica—, los compresores inyectan aire a más de 130 atmósferas en esas cavernas. Cuando la demanda sube, el aire sale y hace girar turbinas que devuelven electricidad a la red.

El reto clásico del aire comprimido es el calor: comprimir genera calor que, si se pierde, destruye la eficiencia. Jintan lo resuelve con un sistema de recuperación térmica compuesto por 16 depósitos esféricos de agua —56.000 m³ en total— que almacenan ese calor y lo reutilizan para calentar el aire en la fase de generación. El resultado es una eficiencia de conversión superior al 70 %, sin quemar ningún combustible fósil en todo el proceso. Según el Jintan Phase II CAES project, la instalación puede completar unos 330 ciclos de carga y descarga al año.

Lo que esto significa para España

España tiene depósitos de sal en Cataluña, Aragón y Castilla que podrían albergar instalaciones similares. La tecnología CAES ofrece descargas de cuatro horas o más, frente a las una a cuatro horas habituales de las baterías de litio —una diferencia crítica para compensar la variabilidad de la solar y la eólica en la red peninsular. El mercado eléctrico español (MIBEL) premia precisamente el almacenamiento en horas pico, donde un sistema de esta escala sería directamente rentable.

Jintan tiene además un argumento económico: según el análisis de CAES capex vs Li-ion for long-duration storage, el coste por kilovatio-hora del almacenamiento mecánico —CAES o bombeo hidráulico— es inferior al del litio para aplicaciones de larga duración. Para Endesa, Naturgy y otros operadores españoles que estudian cómo equilibrar una red cada vez más renovable, el ejemplo chino demuestra que la tecnología ya funciona a escala industrial.

El horizonte

La planta china supera en 2,4 veces la capacidad de la instalación CAES más antigua del mundo: la alemana de Huntorf (290 MW, 1978), que hasta ahora ostentaba el récord. Huaneng tiene como próximo objetivo alcanzar los 1.000 MW. Si España activa sus reservas geológicas con este modelo —sin combustible fósil en la fase de expansión—, cumpliría además con los objetivos de descarbonización para 2040 establecidos por el Gobierno.