Anthropic admite que Claude fue usado para crear ciberarmas y estudios de bioarmas
Anthropic ha publicado un informe que documenta cómo su IA Claude fue explotada entre diciembre de 2025 y agosto de 2026 por actores estatales, grupos de hackers y laboratorios de investigación para fines que van desde el espionaje automatizado hasta la ingeniería de armas. El Informe Anthropic: Detectando contramididas de abuso de IA identifica siete categorías de amenaza y más de 40 grupos rastreados, y confirma que ningún sistema de salvaguarda resultó completamente eficaz.
Mosquitos, gripe aviar y laboratorios militares
Cinco casos de uso indebido con fines biológicos fueron bloqueados en el periodo analizado. En uno de ellos, alguien intentó que Claude redactara una solicitud de financiación para investigación de "ganancia de función" del virus chikungunya —un patógeno transmitido por mosquitos— destinada a una institución de investigación militar. Cuando Claude rechazó la petición, el usuario recurrió a plataformas intermediarias con controles más laxos.
Otro caso involucró al virus de la gripe aviar de alta patogenicidad. Durante semanas, un usuario empleó Claude para planificar experimentos, analizar datos e interpretar resultados científicos. Al verse bloqueado en los modelos más potentes, simplemente cambió a versiones anteriores con salvaguardas menos estrictas y continuó su trabajo. Tres casos adicionales afectaron a ortopoxvirus, toxinas y compuestos venenosos.
We're publishing our most detailed threat intelligence report to date.
— Anthropic (@AnthropicAI) September 10, 2026
It covers how people tried to misuse Claude—for cyberattacks, influence operations, surveillance, biology, and building weapons—and how we found and stopped them.
We disrupted every operation in the report,…
La huella rusa en la nube
El informe también detalla la actividad del grupo Midnight Blizzard —también conocido como APT29 o NOBELIUM y vinculado a los servicios de inteligencia rusos—, que utilizó Claude para automatizar campañas de phishing, desarrollar malware e iterar código malicioso hasta evadir los sistemas de detección, según confirma Nikkei Asia: Anthropic disrupts Russian, Chinese campaigns.
Más de 20 organizaciones fueron objetivo de estas operaciones: ministerios, estructuras diplomáticas, organismos de defensa e inteligencia, y fabricantes de drones militares concentrados en Ucrania y Europa. La IA pasó de ser una herramienta de apoyo a convertirse en un orquestador autónomo capaz de ejecutar reconocimiento, explotación y robo de datos con mínima intervención humana.
Cuando los filtros no bastan
Anthropic reconoce la paradoja: cuanto más capaz es un modelo de IA, más útil resulta tanto para científicos legítimos como para actores malintencionados. Los usuarios aprendieron a camuflar sus objetivos como rutina científica, a fragmentar tareas complejas en consultas pequeñas o a migrar entre modelos más antiguos con menos restricciones.
A esto se suma que laboratorios chinos como Alibaba, Moonshot y DeepSeek llevaron a cabo campañas de destilación ilícita —extrayendo capacidades del modelo mediante millones de interacciones— para replicar las capacidades de Claude sin autorización. En un solo caso se superaron los 151 millones de intercambios detectados.
Anthropic ha reforzado los controles para consultas de alto riesgo y ha trasladado los datos de los incidentes a las autoridades competentes. Pero el caso de Midnight Blizzard deja claro que la IA ya es un componente más de la guerra digital, y que las salvaguardas de los fabricantes siguen corriendo por detrás de la inventiva de los atacantes.