Apple, demandada en el Reino Unido por 2.200 millones de euros por sus reglas de privacidad
Apple se enfrenta a una demanda colectiva de 2.000 millones de libras (unos 2.400 millones de euros) presentada el 3 de septiembre de 2026 ante el Competition Appeal Tribunal de Londres. La denuncia la impulsa ATT Collective Action Limited en nombre de desarrolladores de aplicaciones y apunta directamente a App Tracking Transparency (ATT), el sistema de privacidad que Apple introdujo en abril de 2021. El caso puede tener consecuencias para los desarrolladores españoles y para la propia regulación europea del sector.
El doble rasero de Apple
El núcleo de la acusación es sencillo: Apple exigiría a las aplicaciones de terceros un consentimiento más estricto para rastrear a los usuarios que el que se aplica a sus propios servicios publicitarios. La demanda la lidera Ann Pope, exdirectiva de la Competition and Markets Authority (CMA) británica, y la coordina el bufete Hausfeld. Apple ha negado las acusaciones y aseguró a Reuters (3 sept. 2026) que cumple "exactamente los mismos requisitos que todos los desarrolladores".
Sin embargo, la empresa ya ha tenido que ceder en Europa. En agosto de 2026, el Bundeskartellamt alemán concluyó su investigación con compromisos vinculantes: Apple debe unificar los paneles de consentimiento y dejar de favorecer sus propios servicios. Un fideicomisario independiente supervisará el cumplimiento durante siete años, según MediaNama. Los cambios acordados en Alemania tienen alcance europeo y podrían influir en el proceso británico.
Un patrón regulatorio que se extiende por Europa
El caso del Reino Unido no es un hecho aislado. Francia multó a Apple con 150 millones de euros en marzo de 2025, e Italia le impuso una sanción de 98,6 millones de euros en diciembre del mismo año por las mismas prácticas. Polonia tiene una investigación en curso, según Gaming.net.
En España, la CNMC ha abierto pesquisas relacionadas con ATT, pero todavía no ha emitido una resolución definitiva. Un fallo favorable a los desarrolladores en Londres reforzaría el argumento de que el doble estándar de Apple es sistemático y podría acelerar la actuación del regulador español. Los estudios de videojuegos y las aplicaciones locales que operan en el ecosistema de Apple son los más directamente afectados: bien porque podrían sumarse a futuras acciones colectivas nacionales, bien porque un cambio en las normas de ATT alteraría su modelo de negocio publicitario.
¿Qué cambia para los usuarios?
Por ahora, nada de forma inmediata. ATT sigue funcionando igual en los iPhone. Pero si el tribunal certifica la demanda y los reguladores europeos endurecen su postura, Apple podría verse obligada a modificar cómo solicita el consentimiento de rastreo, lo que afectaría tanto a desarrolladores como a anunciantes en toda Europa, incluido el mercado español.