ChatGPT Ads llega a los 1.000 millones de dólares en ingresos, pero la UE ya tiene el reglamento preparado
ChatGPT ya genera publicidad a un ritmo de 1.000 millones de dólares anuales, y lo ha conseguido en menos de 200 días desde su lanzamiento. OpenAI confirmó la cifra el 31 de agosto de 2026, el mismo día en que la Comisión Europea clasificó ChatGPT como «Motor de Búsqueda en Línea de Gran Tamaño» (VLOSE) bajo el Reglamento de Servicios Digitales (DSA). Para los anunciantes y usuarios en España, esto cambia las reglas del juego en dos frentes a la vez.
El negocio publicitario
La plataforma ChatGPT Ads abrió su gestor de autoservicio el 31 de agosto para más de 40 países, incluyendo España y el resto de Europa, según el blog oficial de OpenAI. Los anuncios solo aparecen en los niveles gratuito y Go —no en las suscripciones de pago—, lo que implica que el inventario cubre a la mayoría de los más de 1.000 millones de usuarios semanales de la herramienta. Según PYMNTS, ya hay decenas de miles de anunciantes activos en todo el mundo. La cifra de mil millones es una tasa anualizada —no ingresos ya cobrados—, pero el ritmo de crecimiento pone a ChatGPT Ads a competir directamente con Google y Meta por los presupuestos publicitarios en España.
El desafío regulatorio en la UE
La Comisión Europea fundamentó la clasificación VLOSE en los 159,1 millones de usuarios mensuales de ChatGPT en la UE, más del triple del umbral de 45 millones fijado por el DSA, según Euronews. OpenAI tiene ahora cuatro meses —hasta finales de diciembre de 2026— para cumplir con las obligaciones más exigentes del reglamento: repositorio público de anuncios, evaluaciones de riesgo sistémico y transparencia algorítmica.
La clasificación como motor de búsqueda añade una complicación adicional. El artículo 25 del DSA prohíbe el uso de datos sensibles —origen étnico, orientación sexual, opinión política— como señales de segmentación. La AEPD y la CNMC vigilarán de cerca cómo OpenAI aplica estas restricciones en España, especialmente en lo relativo a la publicidad dirigida a menores de 18 años, que el DSA prohíbe de forma explícita. Si OpenAI incumple, la multa puede alcanzar el 6% de sus ingresos anuales globales, según WinBuzzer.
Lo que queda por resolver
Los precios concretos —coste por clic o por mil impresiones— para el mercado español no han sido anunciados oficialmente. Los anunciantes que quieran comparar con los benchmarks de Google o Meta tendrán que esperar a que OpenAI publique más detalles sobre su modelo de subasta. Mientras tanto, plataformas como Amazon.es, MediaMarkt o PcComponentes observan cómo ChatGPT se convierte en un nuevo canal de descubrimiento de productos con el que tendrán que competir. El plazo de cumplimiento de diciembre marcará si OpenAI puede mantener el crecimiento publicitario sin colisionar con el regulador europeo.