Star Wars: Zero Company es un éxito de crítica, pero su estudio está al borde de la quiebra

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 13:23

Star Wars: Zero Company lleva apenas unos días en el mercado y ya es el juego de Star Wars mejor valorado en 22 años, con un 86 en Metacritic y el primer puesto en las listas de ventas de Steam. Sin embargo, el estudio que lo ha creado, Bit Reactor, no está celebrando nada: según Game File, el estudio agotó su financiación semanas antes del lanzamiento y tuvo que enviar a cerca del 80% de su plantilla a un permiso sin sueldo.

El éxito que no salva las cuentas

Bit Reactor fue fundado por veteranos de Firaxis Games y Respawn Entertainment. El estudio desarrolló Zero Company bajo el paraguas editorial de EA y Lucasfilm Games, pero con financiación propia y externa. Esa estructura es precisamente el problema: cuando el dinero se acabó antes del estreno del juego, la dirección tomó la decisión de forma independiente de suspender a la mayoría de su equipo. EA y Lucasfilm Games no ordenaron los despidos temporales ni presionaron para que se produjeran; cumplieron sus compromisos contractuales y no interfirieron en la gestión interna del estudio, según Tech Insider.

La dirección de Bit Reactor confía en que las buenas ventas permitan recuperar la situación y reincorporar a los trabajadores. Sin embargo, los propios empleados afectados son escépticos ante esa posibilidad, incluso con el juego en lo más alto de Steam.

Una demanda que complica aún más el panorama

La crisis financiera no es el único frente abierto. La cofundadora Alison Kelly demandó en julio de 2024 al director Greg Foertsch por incumplimiento de contrato, alegando que la obligó a abandonar su cargo de directora de operaciones. Kelly reclama 20 millones de dólares en daños y perjuicios. Foertsch ha presentado una contrademanda y niega las acusaciones. El juicio, inicialmente previsto para junio de 2026, ha sido aplazado a principios de 2027.

Este litigio no tiene un impacto directo e inmediato en la situación de la plantilla, pero añade una capa de incertidumbre a un estudio que ya atraviesa su momento más delicado.

¿Qué pasa ahora?

El caso de Bit Reactor ilustra un riesgo estructural que afecta a muchos estudios independientes que trabajan para grandes editoras: absorben las tensiones de caja que las propias editoras evitan, sin contar con la red de seguridad de un estudio first-party. En España, los desarrolladores de videojuegos enfrentan ese mismo modelo de financiación sin protecciones equivalentes a las de estudios integrados en grandes grupos.

Por ahora, solo un equipo reducido sigue en activo para corregir errores tras el lanzamiento. Si las ventas resultan suficientes para revertir la situación, lo sabremos en los próximos meses. El juicio habrá que esperarlo hasta 2027.