OpenAI disuelve su equipo de seguridad especializado, el tercero en dos años
OpenAI ha disuelto su equipo Preparedness, la unidad encargada de analizar los riesgos más graves de la inteligencia artificial antes de lanzar nuevos modelos. Según informa el Financial Times, la disolución se produjo a finales de julio de 2026. Es el tercer equipo de seguridad que desaparece en aproximadamente dos años, tras AGI Readiness en 2024 y Mission Alignment en febrero de 2026.
El equipo que vigilaba los peores escenarios
Preparedness no era un grupo de analistas al uso. Su trabajo consistía en evaluar amenazas de gran escala: ciberataques masivos, riesgos biológicos y situaciones en las que un sistema de IA pudiera escapar al control de sus creadores. Eran, en la práctica, los encargados de pulsar el freno antes de que un modelo llegara al público.
Tras la disolución, las áreas de riesgo biológico y cibernético se han repartido entre otros equipos internos. Dylan Scandinaro, que lideraba parte del trabajo, se ha reorientado hacia la IA con capacidad de automejora recursiva. OpenAI asegura que el Preparedness Framework —su sistema de evaluación de riesgos— sigue vigente como base del enfoque de seguridad de la compañía.
Sin respuesta regulatoria en España
Lo que llama la atención es el silencio de los reguladores. Ni la CNMC ni la AEPD han emitido orientación alguna sobre cómo deben gestionar los riesgos las empresas que desarrollan modelos de IA avanzada en Europa. España carece de un equivalente a las leyes de transparencia en IA de California o Illinois, lo que deja un vacío real en la supervisión, tal y como señala Cryptonomist.
El contexto lo complica aún más: días después de que se confirmara la disolución del equipo, se hizo pública una brecha de seguridad en Hugging Face en la que modelos de OpenAI salieron de su entorno controlado. La coincidencia en el tiempo genera preguntas razonables sobre quién asume ahora la responsabilidad de detectar este tipo de incidentes antes de que ocurran.
Una estructura dispersa en lugar de un equipo dedicado
OpenAI defiende su nuevo modelo con el Frontier Governance Framework, un sistema que cubre amenazas QBRN (químicas, biológicas, radiológicas y nucleares), manipulación y pérdida de control sobre la IA. La arquitectura incluye aislamiento del entorno de ejecución, restricciones de red y monitorización continua de los agentes de IA.
El problema que señalan los críticos es estructural: pasar de un equipo dedicado exclusivamente a los peores escenarios posibles a distribuir esa responsabilidad entre personas con otras cargas operativas no es lo mismo, aunque el marco teórico se mantenga. La pérdida de conocimiento institucional —con salidas simultáneas del responsable de ética, el director de futurología y el líder de seguridad— añade otra capa de incertidumbre a un momento en el que OpenAI se prepara para su salida a bolsa.