NVIDIA dobla el precio de la RTX PRO 6000: ahora cuesta $16.000 por 96 GB de memoria

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 16:01

La tarjeta gráfica profesional más potente de NVIDIA, la RTX PRO 6000 Workstation Edition, cuesta ahora $16.000 en el mercado oficial de la compañía — exactamente el doble de su precio de lanzamiento. La tarjeta salió a la venta en marzo de 2025 por $8.565 y ya superó los $13.250 en junio de 2026 antes de alcanzar esta nueva cifra. Para cualquier empresa que dependa de estaciones de trabajo con esta GPU, el impacto en el presupuesto es inmediato.

La memoria, el cuello de botella

El motivo principal de esta escalada es la escasez de memoria GDDR7. La RTX PRO 6000 monta 96 GB de este tipo de memoria ECC, una cantidad inusual incluso en el segmento profesional. Según VideoCardz, la trayectoria de precios ha sido continua y sin señales de freno: $8.565 → $13.250 → $16.000 en poco más de un año.

El problema de fondo es estructural. Los grandes proveedores de infraestructura de IA — Amazon, Google, Microsoft — acaparan la mayor parte de la capacidad de producción de memoria de alto rendimiento, concretamente HBM, lo que deja a la GDDR7 compitiendo por los restos. Según Barrack AI, el 70% del suministro global de memoria se destina ya a centros de datos, y la situación no tiene visos de mejorar antes de 2027.


RTX PRO 6000 Blackwell Workstation Edition, con 96 GB de memoria GDDR7 ECC.

El efecto en el mercado español

En España, retailers como PcComponentes, MediaMarkt o El Corte Inglés no comercializan la RTX PRO 6000 en sus canales habituales. Los distribuidores B2B que la gestionan trabajan con cotizaciones en dólares a las que hay que añadir el 21% de IVA y los márgenes de importación, lo que sitúa el precio real por encima de los 19.000 € para una empresa española.

El fenómeno no se limita a las GPU profesionales. La RTX 5090, la tarjeta de consumo más potente de NVIDIA, llegó a venderse entre $4.300 y $5.000 en el mercado estadounidense frente a un MSRP de $1.999, una inflación paralela que refleja la misma presión sobre la cadena de suministro.

Sin alivio a corto plazo

La escasez de GDDR7 seguirá siendo un factor determinante al menos hasta finales de 2027. Para las empresas tecnológicas y startups españolas que necesitan potencia de computación local — desde fintech hasta diseño industrial —, la alternativa más viable a corto plazo pasa por soluciones en la nube como AWS o Google Cloud, aunque con un coste operativo recurrente considerablemente más alto. Quien necesite hardware propio tendrá que asumir que los precios actuales no son una anomalía, sino la nueva normalidad.