Los discos ya no salen a cuenta: los editores pierden hasta el 50% de ingresos por cada copia física vendida
Vender un juego en disco sale mucho más caro de lo que parece: según el periodista especializado Stephen Totilo, los editores terceros se quedan con apenas el 45–50% del precio de venta de una copia física. El resto se evapora entre costes de fabricación, logística, márgenes de distribuidores, comisiones a minoristas y licencias a los titulares de plataforma. En un juego de 70 dólares, eso se traduce en unos 35 dólares de ingreso neto para el editor, frente a los 49 dólares que genera una venta digital, según Outlook India.
El negocio del disco, al descubierto
La venta digital simplifica radicalmente el reparto: el editor paga una comisión fija de alrededor del 30% a la tienda —PlayStation Store, Xbox, Steam— y se queda con el resto. Sin inventario, sin devoluciones, sin riesgo de copias no vendidas. En el modelo físico, en cambio, el editor asume el 100% del riesgo del tiraje: si los discos no se venden, la pérdida es íntegra.
Totilo intentó obtener declaraciones de varios editores sobre los detalles de sus acuerdos con Sony y Microsoft para la producción física, pero ninguno quiso hablar. El proceso es más opaco de lo que parece: implica contratos de responsabilidad sobre el tiraje, certificación del software, diseño de embalaje y selección de capacidad del disco. Como explicó el propio Totilo en Game File, "el lanzamiento de copias físicas es un proceso bastante más complejo de lo que mucha gente imagina", y sus condiciones económicas rara vez se hacen públicas.
Lo que cambia en España
Sony confirmó oficialmente en julio de 2026 que dejará de producir juegos en disco para PlayStation a partir de enero de 2028. El anuncio afecta tanto a títulos propios como a los de terceros. Para el comercio español —MediaMarkt, El Corte Inglés, PcComponentes— esto supone una erosión directa del modelo de negocio físico: sin disco, desaparece también el mercado de segunda mano, que generaba millones en ventas anuales.
El caso de GTA VI ilustra la tendencia. Rockstar confirmó que su edición física no incluirá ningún disco: solo un código de descarga en una caja, con un precio estimado de unos 80 euros en Europa, según SecNews. Sin mercado de segunda mano que presione los precios a la baja, los AAA podrían consolidar ese nuevo techo de precio sin apenas resistencia.
¿Qué queda para el jugador?
En la práctica, el "disco" seguirá existiendo como objeto físico de coleccionista —caja, arte, quizá merchandise— pero sin el contenido ejecutable dentro. Quien compre la edición física de un juego post-2028 dependerá igualmente de una conexión a internet y de que el servidor de descarga siga activo. Las implicaciones legales de este modelo en la Unión Europea, especialmente en lo que respecta al derecho de reventa, aún no están resueltas.