China integra ordenadores cuánticos en su red eléctrica: ¿qué significa para el resto del mundo?
China acaba de demostrar que la tecnología cuántica no es solo cosa de laboratorio: en noviembre de 2024 entró en servicio oficial una subestación eléctrica de 220 kV en Hefei (provincia de Anhui) que lleva 18 meses funcionando con decenas de soluciones cuánticas reales. El proyecto abarca medición de precisión, comunicaciones cifradas y computación avanzada, y la State Grid Corporation of China ya lo señala como prototipo para modernizar todas sus subestaciones de alto nivel.
Los sensores de diamante
El elemento más llamativo son los sensores fabricados con diamante artificial. Estos dispositivos operan a escala cuántica y detectan las mínimas fluctuaciones de corriente, incluyendo las llamadas descargas parciales: fallos incipientes en el aislamiento que los sistemas convencionales no perciben hasta que el daño es irreversible. Según los datos preliminares del proyecto, la precisión de estos sensores permite reducir los errores de medición en más de 500.000 kWh al año, suficiente para abastecer un barrio residencial durante un mes entero.
La subestación de Hefei combina sensores de diamante, cifrado cuántico y robótica de inspección en una infraestructura eléctrica de 220 kV.
El ordenador «Rey Mono» y el cifrado cuántico
Para modelar escenarios críticos de la red, el proyecto utiliza Origin Wukong, el ordenador cuántico superconductor de 72 qubits de Origin Quantum, puesto en marcha en enero de 2024. Su nombre hace referencia al legendario Sun Wukong y es capaz de analizar miles de millones de situaciones en sistemas energéticos complejos mucho más rápido que un superordenador clásico, algo esencial cuando hay que reaccionar en segundos ante un pico de demanda o un fallo de línea.
Las comunicaciones de la subestación —tanto por fibra óptica como por 5G— están protegidas con cifrado cuántico mediante distribución de clave cuántica (QKD, por sus siglas en inglés). La ventaja de este sistema es física, no matemática: cualquier intento de interceptar la señal altera el estado de las partículas cuánticas y queda al descubierto de inmediato, según SCMP.
Lo que esto implica para España
España aspira a liderar la transición a las energías renovables, pero su infraestructura de red sigue siendo convencional. Ni Red Eléctrica Española ni Endesa han anunciado investigación en sensores cuánticos ni proyectos de QKD para redes inteligentes. La CNMC y la AEPD tampoco han publicado normativa específica de ciberseguridad cuántica para operadores de red, lo que sitúa al país en una posición reactiva si la UE acelera sus exigencias.
El proyecto europeo EuroQCI podría obligar en el futuro a los operadores de infraestructura crítica a adoptar enlaces cuánticos seguros, pero aún no existe un calendario concreto, según PostQuantum. Mientras tanto, el modelo de Hefei ya está preparado para replicarse en subestaciones de mayor nivel en toda China. La brecha entre investigación y despliegue real se agranda cada mes que pasa.