Los móviles Android van a subir de precio: Qualcomm encarece sus chips por la crisis de la memoria
Qualcomm confirmó oficialmente que subirá el precio de sus chips Snapdragon en porcentajes de dos dígitos a partir del 1 de septiembre de 2026. La noticia la adelantó Bloomberg la semana pasada tras revisar una carta enviada a clientes, y este martes el consejero delegado Cristiano Amon la confirmó en la presentación de resultados del tercer trimestre. Para quien tenga pensado comprar un móvil Android de gama alta en los próximos meses, la traducción es directa: va a pagar más.
El contexto
Los resultados del tercer trimestre de 2026 reflejan una caída del 20% en los ingresos del segmento de smartphones respecto al año anterior, el peor dato desde 2021. Amon atribuyó el descenso a un "aumento sin precedentes en los precios de la memoria" y a restricciones en el suministro de componentes. Para recuperar márgenes, Qualcomm traslada esos costes adicionales a los fabricantes de dispositivos. A eso se suma que TSMC, la fundición que fabrica los propios chips de Qualcomm, también ha encarecido sus precios entre un 5 y un 10%, según 9to5Google, lo que amplifica el efecto de la subida.
El impacto en España
Los fabricantes de móviles Android que usan Snapdragon —Samsung, Xiaomi, OnePlus y otros presentes en tiendas como MediaMarkt, PcComponentes o El Corte Inglés— absorberán primero el aumento. Pero históricamente ese coste acaba repercutiendo en el precio de venta al público. Los modelos que salgan al mercado en otoño de 2026 en adelante serán los primeros en reflejarlo. Qualcomm no ha desvelado el porcentaje exacto de la subida más allá de "dos dígitos", por lo que el impacto final en el precio de cada gama todavía no es cuantificable con precisión.
Qualcomm sube el precio de sus chips Snapdragon a partir del 1 de septiembre de 2026.
Más presión, menos margen de maniobra
Qualcomm afronta además otro frente complicado: Apple está reduciendo progresivamente sus compras de módems a la empresa, al acelerar el despliegue de sus propios diseños internos —el C1, presente ya en algunos modelos de 2025, y el C2, previsto para los iPhone Pro de 2026—. Eso recorta ingresos en un segmento que hasta ahora era clave. Para compensarlo, Qualcomm quiere diversificar: su negocio de automoción ya facturó 1.590 millones de dólares en el trimestre, un 61% más que el año anterior. La compañía se ha fijado como objetivo que los ingresos ajenos a los smartphones representen cerca del 50% del total antes de 2029, frente al más del 50% que suponen hoy los móviles. Lo que no cambia de inmediato es la dependencia de los fabricantes de Android de los chips Snapdragon, y eso deja poco margen de negociación ante estas subidas.