Torus Nova Spin: el volante de inercia que quiere reemplazar las baterías en los centros de datos
La startup estadounidense Torus ha presentado Nova Spin, un sistema de almacenamiento de energía basado en volantes de inercia diseñado para centros de datos con cargas de inteligencia artificial. Con más de 230 instalaciones en EE.UU. y una financiación de 200 millones de dólares de Magnetar Capital, la tecnología demuestra que la física clásica puede competir con la química del litio cuando se trata de estabilizar redes eléctricas exigentes.
La mecánica frente al litio
El principio es sencillo: dentro de una cámara de vacío sellada, un rotor de acero gira sobre rodamientos magnéticos. Cuando hay excedente eléctrico en la red, el sistema acelera ese rotor convirtiendo energía eléctrica en cinética. Ante un pico de demanda, el rotor frena y el generador integrado devuelve esa energía a la red en cuestión de milisegundos.
A diferencia de las baterías convencionales, los volantes no sufren degradación por ciclos de carga profunda. Según la página oficial de Torus, Nova Spin aguanta 25.000 ciclos a lo largo de 25 años sin pérdida apreciable de capacidad. Los conjuntos de litio industriales, en cambio, suelen necesitar sustitución o mantenimiento intensivo entre los 7 y los 10 años de uso intensivo.
800 V para las GPU más voraces
La elección de 800 V de corriente continua no es arbitraria. Es la tensión a la que están migrando los bastidores de servidores modernos con GPU de alto rendimiento, lo que elimina etapas de conversión y las pérdidas de eficiencia asociadas. Según BatteryTech Online, el sistema alcanzó un 99,9 % de disponibilidad en sus 230 despliegues en EE.UU.
Nova Spin puede entregar 20 veces más potencia instantánea que una batería química de tamaño equivalente, según datos del fabricante. Eso resulta crítico para instalaciones de IA, donde el consumo puede dispararse decenas de megavatios en segundos cuando los modelos pasan del reposo al cómputo activo. El ciclo completo de carga y descarga dura unos 12 minutos, lo que lo convierte en un búfer ideal para caídas de tensión de corta duración.
¿Llegará a España?
De momento, Torus opera exclusivamente en Norteamérica. La compañía fabrica en Salt Lake City y no ha anunciado distribuidores, certificaciones ni acuerdos con operadores españoles como Telefónica, Iberdrola o Endesa. Según el perfil de PitchBook, Torus fue fundada en 2021, ha captado 304 millones de dólares en total y cuenta con 175 empleados, con el foco puesto en el mercado norteamericano.
El interés para España no es menor: el sector de centros de datos crece a buen ritmo, y un almacenamiento sin litio ni cobalto reduciría la dependencia de importaciones y encajaría con los objetivos de resiliencia energética que persigue la CNMC. Pero, por ahora, el precio de instalación, el modelo de negocio (¿capex o servicio?) y la homologación para el mercado español siguen sin aclararse. Habrá que esperar a que la empresa mire hacia el otro lado del Atlántico.