Muere Bobby Prince, el compositor de las bandas sonoras icónicas de Doom y Wolfenstein 3D

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 18:32

Si alguna vez jugaste a Doom, Wolfenstein 3D, Duke Nukem 3D o Rise of the Triad, la música que sonaba de fondo la compuso una sola persona. Robert Caskin "Bobby" Prince III falleció el 16 de junio de 2026 a los 81 años. Su familia confirmó la noticia a través del obituario oficial en Legacy.com. Con él desaparece el principal artífice del sonido de los shooters en primera persona de los años noventa.

Una vida antes de los videojuegos

Prince no llegó a la música directamente. Antes de componer una sola nota para un videojuego, sirvió como teniente de pelotón en Vietnam entre 1969 y 1970, estudió Derecho y trabajó como abogado. Su paso a la composición fue tardío, pero su impacto fue inmediato. Trabajando de forma independiente desde Georgia para id Software y Apogee/3D Realms, creó bandas sonoras en formato MIDI con una marcada influencia del heavy metal que definieron el género entero. En 2006 recibió el Premio a la Trayectoria de la industria del videojuego, reconocimiento a más de una década de trabajo fundacional.

Un legado que llega al Congreso de EE. UU.

El reconocimiento más reciente —y quizá el más significativo— llegó apenas semanas antes de su muerte. En mayo de 2026, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos seleccionó la banda sonora del Doom original para su Registro Nacional de Grabaciones, el programa de preservación cultural permanente que incluye obras de relevancia histórica para la nación. Es la primera banda sonora de un videojuego en recibir ese honor, lo que sitúa la música de Prince junto a grabaciones consideradas patrimonio cultural estadounidense.

John Romero y George Broussard, figuras clave de id Software y Apogee respectivamente, rindieron homenaje en redes sociales nada más conocerse la noticia. Según recoge VGC, Broussard recordó la colaboración estrecha con Prince y lo describió como "la epitome del caballero sureño". Su método de trabajo era remoto y autónomo, pero el resultado quedó grabado en la memoria de millones de jugadores de todo el mundo durante más de treinta años.