DON'T NOD al borde de la quiebra: Tencent abandona a los creadores de Life is Strange
DON'T NOD, el estudio parisino conocido por Life is Strange y Vampyr, está al borde de la liquidación. Su principal inversor, Tencent, ha retirado su apoyo financiero tras una cadena de lanzamientos con malas ventas. Según los resultados anuales publicados en Actusnews (abr 2026), el flujo de caja libre fue negativo en -€15,9 millones en 2025 y el estudio consume unos €17,4 millones al año. Sin una inyección de capital externa antes de enero de 2027, la continuidad del negocio está en serio riesgo.
Los números detrás del colapso
Tencent invirtió €35 millones en el estudio en febrero de 2023, pero ese apoyo ha llegado a su fin. A diciembre de 2025, DON'T NOD contaba con €15,4 millones en caja —la mitad que el año anterior—, y la cifra sigue cayendo. El detonante más reciente es Aphelion, lanzado el 28 de abril de 2026 con un presupuesto de €8,5 millones: el juego alcanzó un pico de apenas 219 jugadores simultáneos en Steam. No es un problema de calidad —las críticas fueron razonables— sino de ventas prácticamente inexistentes. El mismo ciclo se repitió antes con Jusant y Banishers: Ghosts of New Eden, distribuido por Focus Entertainment en tiendas como MediaMarkt o PcComponentes, sin resultados comerciales reseñables.
Un único éxito en dos décadas
La historia del estudio ilustra lo frágil que puede ser depender de una sola franquicia. Fundado en 2008 por ex empleados de Ubisoft y Criterion, DON'T NOD sufrió su primera reestructuración judicial en 2013 tras el fracaso de Remember Me, según recoge Wikipedia. Fue Life is Strange (2015), desarrollado junto a Square Enix, el único título que logró un éxito real —aunque tardío y sin igualar las cifras de los grandes estudios AAA. Desde entonces, ningún otro juego ha conseguido replicar ese impacto comercial.
El plan de rescate
El equipo directivo ha anunciado que publicará un plan detallado el 17 de junio de 2026. Las opciones que se barajan incluyen trabajar como estudio de desarrollo externo (outsourcing) y retrasar el proyecto P14, que ya acumulaba €4,2 millones de gasto en la segunda mitad de 2025 sin haber cumplido los criterios de financiación necesarios para su capitalización. La propia dirección reconoce que estas medidas pueden no ser suficientes para evitar la liquidación.