El Reino Unido prohibirá las redes sociales a menores de 16 años: qué plataformas afecta

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 18:36

El primer ministro británico Keir Starmer anunció el 15 de junio de 2026 que el Reino Unido prohibirá el acceso de los menores de 16 años a las principales redes sociales. La iniciativa sigue el modelo de Australia, que aprobó una ley similar en diciembre de 2025, y llega después de una consulta pública en la que el 90 % de los 116.000 participantes se mostraron favorables a la medida, según NPR.

Las plataformas afectadas

La prohibición cubre diez servicios: TikTok, YouTube, Instagram, Reddit, Facebook, X, Threads, Snapchat, Twitch y Kick. WhatsApp y Signal quedan excluidos por ahora. Starmer también quiere restringir el acceso de los menores a chatbots de inteligencia artificial e introducir un horario limitado para el uso de aplicaciones de mensajería. El proyecto de ley llegará al Parlamento antes de Navidad de 2026 y, si se aprueba, las restricciones entrarían en vigor a principios de 2027, confirma NBC News.

El problema de fondo: ¿funciona en la práctica?

Australia lleva meses aplicando su propia prohibición y los resultados son reveladores: el 70 % de los menores con cuentas preexistentes conservó el acceso a pesar de la ley, según ALM Corp. El Reino Unido no ha detallado aún qué tecnología de verificación de edad utilizará para evitar ese mismo efecto.

El contexto español y europeo

España forma parte del grupo de más de ocho países de la UE que estudian restricciones similares, junto a Francia y Dinamarca, según Euronews. En marzo de 2026, Bruselas ya obligó a TikTok a suspender en España la función de recompensas de TikTok Lite por incumplir el Reglamento de Servicios Digitales (DSA), lo que demuestra que la UE ya tiene herramientas para presionar a las plataformas sin necesidad de una prohibición total.

Además, el EU Digital Fairness Act, previsto para el verano de 2026, podría establecer una verificación de edad común a nivel europeo a través de las tiendas de aplicaciones. Si prospera, haría innecesarias las leyes nacionales y ofrecería una solución más difícil de eludir que los controles plataforma por plataforma. Hasta que eso ocurra, el experimento británico —y sus lagunas— será la referencia más cercana para legisladores en Madrid y en Bruselas.