Un Super Mario Bros. de 1985 sin abrir se vende por 3 millones de dólares en subasta

Por: Carmen Ruiz | el dia de ayer, 21:27

Un cartucho sellado de Super Mario Bros. (1985) acaba de convertirse en el videojuego más caro vendido en una subasta pública: tres millones de dólares el pasado 12 de junio en Heritage Auctions. El anterior récord lo tenía también este mismo juego, vendido por dos millones de dólares en 2021. El salto de precio en cinco años lo dice todo sobre cómo ha cambiado el coleccionismo de videojuegos retro en Estados Unidos.

El cartucho

Lo que hace especial a este ejemplar es su precinto: un adhesivo brillante en lugar del film retráctil que Nintendo adoptó poco después. Este tipo de sello solo se usó en la segunda tirada de producción del juego, lo que lo convierte en el ejemplar sellado más antiguo conocido de Super Mario Bros., según Heritage Auctions. La copia está clasificada como PSA 9.6 A++, la calificación que asignan las empresas especializadas en certificar el estado de los juegos.

Heritage Auctions añadió un detalle curioso al lote: si el comprador decide abrir el precinto, la casa de subastas le regala una consola NES para poder jugar. Según la plataforma, el vendedor también estaría dispuesto a ceder la pieza por 3,75 millones de dólares a quien se lo pida directamente.

El mercado y sus sombras

El problema es que este mercado no está exento de controversia. En 2022 se presentó una demanda colectiva contra Wata Games, la empresa de calificación de juegos, alegando que habría coordinado con Heritage Auctions y con ciertos coleccionistas para inflar artificialmente los precios mediante pujas ficticias. El estado del proceso judicial sigue sin resolverse, y ni Heritage ni PSA han hecho declaraciones al respecto en relación con esta venta, según Eastern Herald.

Como explica Armchair Arcade, el dinero institucional y la infraestructura de calificación han transformado el coleccionismo retro en Estados Unidos en algo parecido a un mercado de arte o de cromos deportivos de alto valor. Ese modelo, con sus incentivos circulares entre calificadores y casas de subastas, no tiene equivalente en España ni en el resto de Europa.

En España, otro mundo

En el mercado español, el coleccionismo retro sigue siendo fundamentalmente un hobby. Las tiendas especializadas y cadenas como MediaMarkt se centran en reediciones modernas y consolas actuales. No existe ninguna plataforma local comparable a Heritage Auctions ni presencia documentada de servicios de calificación como PSA o Wata. Los coleccionistas que siguen estas subastas lo hacen a través de plataformas internacionales y a precios en dólares, sin referencia de precio local, según datos del mercado recogidos por MarketIntelo.

Eso significa que, por ahora, los tres millones del Super Mario Bros. son más una noticia de curiosidad que una señal de mercado para quienes guardan cartuchos en España.