Fusion Power Barge: la barcaza con reactor de fusión que promete revolucionar el transporte marítimo
Un consorcio internacional ha presentado en la feria Posidonia 2026 el proyecto Fusion Power Barge (FusPoB): una barcaza de 71,4 metros con un reactor de fusión nuclear compacto capaz de generar hasta 20 MW eléctricos. El objetivo es tener un prototipo comercial en 2032. El problema es que, a día de hoy, ningún reactor de fusión en el mundo ha producido electricidad neta positiva de forma sostenida para una red eléctrica.
El consorcio y la tecnología
Detrás del proyecto están nombres de peso: el American Bureau of Shipping (ABS), el startup israelí nT-Tao, Siemens Energy, P&P; Marine Consultants y la empresa francesa TEMISTh. La fase inicial se centrará en un estudio de viabilidad técnica para determinar cómo instalar un reactor de fusión —basado en la tecnología pulsed stellarator de nT-Tao— dentro de un módulo de contenedor estándar, según Interesting Engineering.
A diferencia de la fisión nuclear convencional, la fusión no genera riesgo de fusión del núcleo ni residuos radiactivos de larga duración. Si la reacción se interrumpe, simplemente se detiene. La barcaza contará además con un sistema de baterías de respaldo que garantiza seis horas de autonomía a ocho nudos, en caso de parada temporal del reactor.
Por qué importa al sector marítimo
La Organización Marítima Internacional (IMO) exige al sector reducir sus emisiones un 20% para 2030, un 70% para 2040 y alcanzar la neutralidad de carbono en 2050. El transporte marítimo genera el 3% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, pero mueve el 90% del comercio mundial. El hidrógeno verde y el amoníaco son las alternativas más mencionadas, pero requieren infraestructuras de almacenamiento que los puertos aún no tienen, tal y como señala Ship & Bunker.
El FusPoB no aspira solo a propulsar barcos: sus promotores lo conciben como plataforma multifunción —remolcador oceánico, central eléctrica móvil para puertos remotos, instalación de desalinización y fuente de energía para plataformas offshore—.
El reto regulatorio, también en España
El mayor obstáculo no es técnico, sino normativo. No existe ningún marco de clasificación internacional para buques con reactores de fusión comerciales. ABS tiene el encargo de escribir esas reglas desde cero, lo que marcará el precedente para autoridades portuarias de todo el mundo.
España no cuenta con socios tecnológicos directos en el consorcio —a diferencia de Alemania (Siemens Energy) o Francia (TEMISTh)—. Los puertos de Barcelona, Bilbao y Valencia deberán esperar a que la IMO y ABS publiquen estándares antes de poder aceptar este tipo de embarcaciones. Mientras tanto, empresas como Repsol y Acerinox avanzan en hidrógeno verde y amoníaco como alternativas para la descarbonización del transporte marítimo nacional. El FusPoB, si llega a funcionar, supondría una competencia tecnológica real para esas apuestas.