«Psicosis de IA»: por qué los CEOs de Silicon Valley despiden a miles antes de que la tecnología esté lista
En lo que va de 2026, más de 115.000 trabajadores del sector tecnológico han sido despedidos en Estados Unidos en nombre de la eficiencia de la inteligencia artificial. El ritmo casi iguala ya el total de todo 2025, cuando se perdieron 124.000 empleos. Y la mayoría de esas decisiones se toman basándose en promesas que, según la investigación científica disponible, aún no se han cumplido.
La brecha entre el demo y la realidad
Aaron Levie, director ejecutivo de la plataforma en la nube Box, ha acuñado el término «psicosis de IA» para describir lo que observa entre sus colegas del sector. Según TechCrunch, muchos altos directivos se dejan deslumbrar por presentaciones impecables —generación de texto, borradores de contratos, prototipos rápidos— y concluyen que los algoritmos ya pueden sustituir a equipos enteros. El problema es que los CEOs rara vez se enfrentan al trabajo sucio del día a día: depurar código, detectar alucinaciones del modelo o revisar documentos legales complejos.
CEOs are uniquely prone to AI psychosis because they’re sufficiently distant from the last mile of work that still has to happen to generate most value with AI.
— Aaron Levie (@levie) May 24, 2026
So when they play with AI, they see the happy path results, often not considering the next 10 or 20 things that have… https://t.co/ne5mvJ4Rgx
El caso más llamativo es el de ClickUp, plataforma de gestión de proyectos. Su CEO, Zeb Evans, anunció el despido del 22% de la plantilla tras desplegar cerca de 3.000 agentes de IA para uso interno, con una ratio de tres agentes por cada empleado humano. Evans lo presenta como una reestructuración estructural, no como un recorte de costes. Según The Next Web, la empresa incluso ha creado bandas salariales de hasta un millón de dólares para perfiles «nativos en IA». Suena ambicioso, pero ningún auditor externo ha verificado las ganancias de productividad que la compañía asegura haber obtenido.
Lo que dice la ciencia
Un estudio del MIT probó 41 modelos de IA en 11.000 tareas de texto del mercado laboral real. La conclusión, recogida por Axios, es clara: los modelos actuales apenas alcanzan el nivel mínimo aceptable. Las previsiones más optimistas sitúan una competencia real entre el 80% y el 95% de las tareas para 2029, no hoy.
A esto se suma otro problema que señala Harvard Business Review: si los algoritmos generan diez veces más documentos y decisiones, el cuello de botella pasan a ser los propios directivos, que deben revisarlo y aprobarlo todo. El resultado no es mayor eficiencia, sino caos de gestión.
Una encuesta de Gartner confirma que el 80% de las empresas que adoptan tecnología autónoma recortan empleo, pero esas reducciones no se traducen en retornos financieros significativos.
¿Qué ocurre en España?
Por ahora, ninguna gran empresa española —ni Telefónica, ni Banco Santander, ni BBVA— ha anunciado despidos masivos vinculados a la IA. El mercado laboral español sigue en proceso de digitalización, y las pymes tienden a adoptar soluciones de proveedores europeos como OVHcloud o Mistral, con modelos que mantienen supervisión humana. La CNMC y la Agencia Española de Protección de Datos están evaluando la gobernanza de la IA, y la Ley Orgánica de Protección de Datos añade una capa de responsabilidad legal que complica los despidos justificados únicamente por automatización. De momento, el modelo de Silicon Valley no parece haber cruzado el Atlántico en su versión más radical.