SpaceX se lleva 2.300 millones de dólares para construir el «internet militar» de EE.UU. en el espacio

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 14:23

El Cuerpo de Fuerzas Espaciales de Estados Unidos ha adjudicado a SpaceX un contrato de 2.290 millones de dólares para construir la llamada Space Data Network (SDN) Backbone: una constelación de satélites en órbita baja interconectados mediante enlaces láser. El prototipo operativo debe estar listo a finales de 2027. Para la defensa española, el resultado es claro: durante años, cualquier integración en arquitecturas militares espaciales de primer nivel pasará por tecnología de SpaceX.

La red

La SDN Backbone no es una mejora de los sistemas actuales, sino un cambio de arquitectura. Los satélites Starshield —la versión militar de Starlink, con cifrado reforzado y diseñada para integrarse con otros sistemas de defensa— se comunican entre sí mediante láser en el vacío, sin depender de estaciones terrestres intermedias. Esto reduce la latencia y hace la red mucho más difícil de interceptar o bloquear que las comunicaciones por radio convencionales.

La nueva red se integrará además con la Transport Layer de la Agencia de Desarrollo Espacial (SDA), que ya ha contratado más de 300 satélites a distintos proveedores, según SpaceNews. SpaceX actuará como columna vertebral que unifica todos esos elementos. Las Fuerzas Espaciales han declarado su intención de identificar un segundo proveedor para la construcción de satélites en el verano de 2026, aunque el sistema de cifrado propietario de Starshield y la posición ya establecida de SpaceX complican esa diversificación, informa Air & Space Forces.

La posición de España

El contrato consolida una brecha que afecta directamente a las capacidades de defensa europeas. España carece de un proveedor nacional de satélites militares de comunicaciones: Hisdesat opera en observación de la Tierra de uso civil, y ninguna empresa española figura entre los proveedores de la SDA, a diferencia de socios europeos como Alemania o Francia, según SpaceDaily.

La alternativa europea, la constelación IRIS², no estará operativa antes de 2030, señala McKinsey. Mientras tanto, cualquier operación que requiera datos de targeting en tiempo real dependerá de infraestructura estadounidense. Esto también plantea dudas sobre la transferencia de datos tácticos a servidores fuera de la UE, un asunto que la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) podría tener que examinar.

El horizonte

SpaceX no solo domina el lanzamiento comercial de satélites: ahora controla la columna vertebral de comunicaciones militares más avanzada del planeta. Para España, el mensaje práctico es que la inversión en soberanía espacial europea no puede esperar a que IRIS² esté lista. Cada año de retraso amplía la distancia tecnológica respecto a EE.UU. y aumenta la dependencia de una infraestructura sobre la que Europa no tiene control.