Un dron casero llega a 730 km/h de forma extraoficial y desafía la aviación comercial

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 15:17

Un dron construido en un taller doméstico ha alcanzado 730 km/h de forma extraoficial en Australia, una velocidad que ya roza la de un avión comercial de corta distancia. El Blackbird, obra del maker australiano Benjamin Biggs, registró 685 km/h de media en dos pasadas en direcciones opuestas — suficiente para superar el récord Guinness vigente de 657,59 km/h, aunque sin la acreditación oficial necesaria para homologarlo.

La ingeniería detrás del vuelo

La clave del salto de velocidad está en unas hélices de fibra de carbono con borde de ataque en diente de sierra, diseñadas específicamente para reducir la turbulencia a velocidades extremas. El dron pesa apenas dos kilos, pero llega a consumir 400 amperios durante los escasos diez segundos que dura la pasada, según detalla Tom's Hardware. Las baterías alcanzaron los 80 °C y parte del aislamiento llegó a fundirse por el calor generado. A esas velocidades, cualquier error de estabilización destruye el aparato en el aire en milisegundos.

Fotograma del vídeo de pruebas del dron Blackbird. Ilustración: Drone Pro Hub

El vuelo más rápido se hizo con viento a favor de 55 km/h, lo que elevó la lectura puntual hasta los 730 km/h. Para neutralizar la influencia del viento, las normas Guinness exigen calcular la media de dos pasadas en sentidos contrarios: la de vuelta, contra el viento, registró 640 km/h. El promedio resultante de 685 km/h ya supera el récord oficial, pero el intento careció de testigos certificados y de zona de cronometraje homologada, según confirma DroneXL.

Una rivalidad global de makers

El récord Guinness actual lo ostenta el Peregreen V4, construido por el dúo padre e hijo Luke y Mike Bell en Sudáfrica en diciembre de 2025 con 657,59 km/h. Desde noviembre de ese mismo año, Biggs y los Bell llevan intercambiándose la marca en lo que se ha convertido en una auténtica carrera de armamentos entre makers. Ninguno trabaja para una empresa aeroespacial; ambos usan componentes asequibles, impresoras 3D y motores disponibles en tiendas de electrónica, los mismos que se encuentran en Amazon.es o PcComponentes.

La comunidad maker española dispone de las mismas herramientas — fresadoras CNC, impresoras 3D de marcas como Bambu Lab o Creality, y controladores electrónicos de velocidad estándar — que han hecho posible este tipo de proyectos en el otro extremo del mundo. El Blackbird demuestra que las barreras de entrada para la innovación en drones de alto rendimiento son, sobre todo, de conocimiento y determinación, no de presupuesto.

¿Y el récord oficial?

Biggs aún no ha confirmado cuándo realizará un intento con acreditación Guinness. Hasta que lo haga, el récord formal sigue siendo del Peregreen V4. Aun así, la marca de 730 km/h — extraoficial o no — sitúa a los drones de construcción propia según New Atlas en un territorio que hace apenas unos años parecía reservado a la aeronáutica profesional.