La película «ultra-negra» de NASA y ZeCoat que podría revelar planetas con vida

Por: Carmen Ruiz | hoy dia, 16:46

Encontrar un planeta habitable fuera del Sistema Solar es uno de los mayores retos de la astronomía moderna, y ahora hay un avance concreto que acerca esa posibilidad. La empresa estadounidense ZeCoat ha desarrollado un recubrimiento ultra-negro tan fino que preserva el filo crítico del Starshade, el enorme ocultador en forma de flor que NASA diseña para tapar la luz de estrellas distantes. El objetivo: dejar al descubierto los planetas que orbitan a su alrededor y detectar posibles señales de vida.

El problema que ningún nanomaterial había resuelto

La luz de una estrella es miles de millones de veces más intensa que el débil reflejo de sus planetas. Para filtrarla, NASA trabaja en el proyecto Starshade: un ocultador gigante que volaría a decenas de miles de kilómetros por delante de un telescopio, bloqueando exactamente el disco estelar. Para que funcione, los bordes del aparato deben ser extraordinariamente precisos —en torno a 300 nanómetros—, y cualquier recubrimiento aplicado sobre ellos no puede engrosar ese filo ni un ápice.

Los intentos anteriores con nanotubos de carbono fracasaron: su grosor de varios micrómetros embotaba el borde y generaba más dispersión de luz, no menos.

Recubrimiento nanométrico para el ocultador estelar Starshade. Foto: David Sheikh

David Sheikh, fundador de ZeCoat, resolvió el problema con un enfoque radicalmente distinto. En lugar de acumular capas de carbono, utilizó deposición física de vapor para crear un sándwich nanométrico de metales y vidrio. El resultado es un recubrimiento unas cien veces más fino que los nanotubos, que mantiene intacto el filo del Starshade.

Cómo atrapa la luz

El principio es elegante: los fotones quedan atrapados en cavidades nanométricas entre las capas del material y resuenan en su interior —como en un resonador Fabry-Pérot— hasta ser absorbidos completamente por el metal. Las pruebas con láser confirman una reducción de la reflectividad veinte veces superior a la de soluciones anteriores. Eso basta para que un telescopio «filtre» la estrella y obtenga una imagen nítida del exoplaneta.

La tecnología ya se fabrica en rollo continuo sobre láminas de película de poliimida, lo que permite cubrir no solo los bordes sino toda la superficie de los pétalos del ocultador. Su uso principal será el Habitable Worlds Observatory (HWO), el telescopio insignia de NASA previsto para la década de 2040 con un coste estimado de 11.000 millones de dólares.

Aplicaciones más allá del espacio

El recubrimiento tiene usos potenciales en tierra: reducir los destellos internos en cámaras de smartphones, oscurecer satélites para no contaminar las observaciones de astrónomos terrestres, o proteger estructuras espaciales del impacto de micrometeoritos.

España cuenta con instalaciones de primer nivel —como el Observatorio del Roque de los Muchachos en La Palma— pero no dispone de capacidad industrial para fabricar recubrimientos de vacío sub-micrón con las especificaciones de NASA. ZeCoat opera exclusivamente desde Illinois y no tiene filiales en el mercado español ni europeo, según información oficial. Los futuros observatorios en Latinoamérica, como los proyectos en Chile y Argentina, dependerán igualmente de proveedores estadounidenses para esta tecnología crítica.