Sony aclara el DRM en PS4 y PS5: solo una verificación online, no mensual
Los propietarios de PS4 y PS5 pueden respirar tranquilos: Sony ha confirmado que sus juegos digitales no quedarán bloqueados si la consola lleva semanas sin conexión. La compañía aclaró el 30 de abril ante GameSpot que solo se necesita una verificación online única al arrancar el juego por primera vez. Después de ese momento, no hay más comprobaciones ni riesgo de perder el acceso.
El escándalo
El revuelo comenzó cuando varios usuarios detectaron un contador en la interfaz de sus consolas que medía el tiempo transcurrido desde la última conexión a internet. El soporte de PlayStation ofreció explicaciones contradictorias durante días, lo que disparó los rumores de que Sony iba a exigir una conexión cada 30 días para validar las licencias de los juegos, al estilo del fallido sistema de Xbox One en 2013. La ironía no pasó desapercibida: Sony ridiculizó públicamente aquel modelo de Microsoft en anuncios de la época, y ahora implementa algo parecido, aunque más limitado.
Lo que cambia realmente
El nuevo sistema de gestión de licencias (DRM) afecta únicamente a los juegos digitales adquiridos a partir de marzo de 2026. Las compras anteriores no se ven afectadas. Según los análisis técnicos recogidos por TechRadar, la medida respondería a dos posibles motivaciones: cerrar una brecha que permitía solicitar un reembolso en PS4 y seguir usando el juego mediante una modificación del sistema, o bien bloquear exploits de jailbreak detectados en PS5 desde enero de 2026. Sony no ha explicado públicamente cuál es la razón real.
¿Merece la pena preocuparse?
Para la mayoría de jugadores en España que tienen conexión habitual a internet, el impacto es nulo en la práctica. Sin embargo, el episodio reabre el debate sobre la fragilidad de las bibliotecas digitales: si Sony algún día cierra sus servidores —como ya hizo con la red de PS3 tras 15 años—, los juegos comprados podrían volverse inaccesibles. Esa preocupación está ganando fuerza en Europa de la mano de la iniciativa Stop Killing Games, que presiona a los legisladores de la UE para proteger los videojuegos descontinuados. Si prefieres tener el control total sobre tus juegos, los formatos físicos en Amazon.es o MediaMarkt siguen siendo la alternativa más sólida.